Las musas no votan candidatos, pero sí vetan raciocinios
El pasado miércoles se realizó el tercer debate entre los candidatos a la gubernatura de Veracruz, entre el oficial organizado por el OPLE y los dos realizados por medios privados, una televisora de Coatzacoalcos y una radiodifusora del puerto de Veracruz, no hay mayor diferencia, estuvieron dominados por las denostaciones.
Una frase atribuida al pensador griego Aristóteles, señala que la política es el arte de lo posible. Esto es fundamental, alguien que del tema sabía lo suficiente, le confiere al oficio algo más que cualidades técnicas, la define como arte, lo cual sitúa a la política en el terreno de la creatividad. Tenemos claro que el estudio de la misma se constituyó como ciencia el pasado siglo, pero para situarnos en la antítesis del grosero pragmatismo, quedémonos en el aspecto romántico, heroico.
La poesía es un género literario que se caracteriza por su belleza estética, desde luego, hay para todos los gustos, pero hagamos un brevísimo ejercicio de imaginación fusionando el quehacer político y la expresión poética.
¿Qué pasaría si uno de los aspirantes abriera el debate con algo así: "Yo que sólo canté de la exquisita partitura del íntimo decoro, alzo hoy la voz, a la manera del tenor que imita la gutural modulación del bajo, para cortar a la epopeya un gajo, diré con una épica sordina"...?
Desde luego, no todos somos Ramón López Velarde, pero Borges decía que "en el poema, la cadencia y el ambiente de una palabra pueden pesar más que el sentido", es decir, para este caso, solo se trata de sustituir la cadencia del insulto, por el ambiente de la armonía, de lo propositivo, no es mucho pedir.
Decía Walt Whitman en su "Canto a mí mismo": "Me celebro y me canto a mí mismo. Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti"...¿podremos los ciudadanos tener una correspondencia espiritual de ese tamaño con los candidatos?, difícilmente, son ajenos a nuestra realidad.
Esta disociación entre los "políticos" y la gente de "a pie", bien puede tener consecuencias funestas alejando al elector de las urnas y parafraseando a la poetisa Alfonsina Storni, lo diríamos así: "Llegará un día en que la raza humana se habrá secado como planta vana".
Por cierto, ya que hablamos del caso Veracruz, sería imperdonable no citar a Salvador Díaz Mirón y, en este contexto, ahora que se libra una lucha entre "el bien y el mal", se habla de lastres, cañas de pescar y otras lindezas, alguien de los involucrados con honestidad intelectual, se siente retratado en este párrafo: "Los claros timbres de que estoy ufano han de salir de la calumnia ilesos. Hay plumajes que cruzan el pantano y no se manchan... ¡Mi plumaje es de esos!", o en su defecto, identificarse con lo siguiente: «El ave canta aunque la rama cruja, como que sabe lo que son sus alas»... se ve complicado, por más caradura que sean.
"En la muerte de Dantón" de Georg Büchner, se produce el siguiente diálogo: "Dantón: Tú, ¡con tu virtud, Robespierre! No has aceptado dinero, no has hecho deudas, no te has acostado con ninguna mujer"...En ese tenor, los señores candidatos tendrán idea de los que nos dice la gran paisana Silvia Tomasa Rivera en uno de sus poemas: "Los pechos de Magaly son dos enormes girasoles que penden de su cuerpo. Atropellan desconocidos y se desbordan sin recelo".
En fin, se pueden hacer muchas analogías, pero cerramos con esta esperando que el próximo gobernador no comulgue con este fragmento de "Diario Oficial", del amoroso mayor, Jaime Sabines: "Lo mejor de todo lo ha dicho un señor Ministro: “Con el pueblo me limpio el culo”. He aquí lo máximo que puede llegar a ser el pueblo: un rollo de papel higiénico para escribir la historia contemporánea con las uñas".
Sin embargo, pareciera que los multi referidos suspirantes se inspiran en lo que dijera "La Güera" Rodríguez: "Fuera de México, todo es Cuautitlán"...o sea.
Posdata: leer "I Have A Dream" del doctor Martin Luther King, nos confirma que los políticos sí pueden hacer poesía.
