
Retruécano incrédulo: no es lo mismo tener fe en la razón…que razonar la fe
Podríamos empezar este comentario con un trabalenguas: el Papa Francisco no entiende que a los que quiere hacer entender, no entienden que no entienden, puf.
Viene a cuento lo anterior, porque durante su visita por México, el Sumo Pontífice hizo una serie de sugerencias que pueden ser muy bien intencionadas, pero que no encontrarán eco. Recuperemos algunos de estos planteamientos.
Durante la recepción en Palacio Nacional Francisco realizó el siguiente apunte: “La experiencia nos demuestra que cada vez que buscamos el camino del privilegio o beneficios de unos pocos en detrimento del bien de todos, tarde o temprano, la vida en sociedad se vuelve terreno fértil para la corrupción, el narcotráfico, la exclusión de las culturas diferentes (…)”
Después de conocer el caso de “la Casa Blanca de las Lomas” y verificar que no hubo una real autocrítica, olvidemos la aplicación de la ley, a pesar de las duras editoriales de la prensa internacional y de la indignación de la ciudadanía ¿podemos suponer que la actual administración dejará de privilegiar a unos cuantos?
En la misa de Ecatepec, el Obispo de Roma expresó esta reflexión: “Una tierra que no tenga que llorar a hombres y mujeres, a jóvenes y niños que terminan destruidos en las manos de los traficantes de la muerte”.
Impecable la aspiración, pero el problema de la inmigración obedece a causas estructurales del subdesarrollo, además, es un nicho de mano de obra barata para los Estados Unidos, en trabajos que “ni los negros quieren hacer” (Fox dixit). A lo anterior agregamos ¿dejarán los “polleros” su lucrativo tráfico de personas? Cada quien puede proponer su respuesta.
En Ciudad Juárez el prelado soltó este pensamiento: “El flujo de capital no puede decidir el flujo y la vida de las personas.”
¡Por dios!, esta es la constante del capitalismo desde su surgimiento, no se puede entender este modo de producción de otra forma, la expoliación de capitales es su modus operandi…¿acaso el Banco Ambrosiano, del cual el Vaticano es el principal accionista, no le entra al flujo de capitales?
Sobre el tema de la readaptación, también en la fronteriza ciudad, el Papa: espetó: “La reinserción no comienza acá en estas paredes (de la cárcel); comienza antes, en las calles de la ciudad. La reinserción o rehabilitación comienza creando un sistema que podríamos llamarlo, de salud social (…)”
Sería deseable que las cosas fueran así, pero en sistemas como el nuestro, el verdadero concepto de la cárcel es para castigar (Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión, Michel Foucault), no para readaptar, es el mismo caso del manicomio: aísla, no cura.
Así las cosas, el argentino mandó mensajes a las elites, pero estas no estuvieron presentes, predicó en el desierto. Pero vaya tranquilo don Bergoglio, millones de mexicanos pensamos como usted, sólo que no hemos encontrado un mecanismo mundano para cambiar las cosas. La buena voluntad, nada más funciona con mujeres y hombres de buena voluntad.
Javier Roldán Dávila Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
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