Gripes mal cuidadas, rascarse o usar palillos para limpiar los oídos, algunas causas

CIUDAD DE MÉXICO, 28 de mayo (Al Momento Noticias).- Al menos 25 por ciento de la población mexicana padece alguna disminución en la capacidad auditiva, sobre todo por infecciones o inflamaciones provocadas por introducir objetos para limpiar los oídos o por rascarlos.
El otorrinolaringólogo Josá Manuel Rentería Velasco del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Jalisco, agregó que otras causas de daño auditivo es una gripe mal cuidada, por la cercanía de las estructuras que conforman oídos, nariz y garganta, lo cual podría desencadenar sordera.
Añadió que la tan arraigada o mala costumbre de introducir palillos para limpiar los oídos contribuye a que algún microorganismo se quede en el conducto, colonice, cause una inflamación y se traduzca también en hipoacusia o baja capacidad para escuchar.
Asimismo, indicó, malas técnicas para alimentar a los bebés, sobr etodo cuando se les da el biberón estando acostados, facilita el riesgo de que el líquido en vez de bajar por la garganta, se vaya hacia los conductos auditivos y con esto propiciar la colonización de microorganismos patógenos.
Uno de los síntomas es el dolor, el cual puede ir de leve a intenso; en los bebés se manifiesta por llanto incesante, y debe atenderse porque puede llevar a procesos inflamatorios crónicos y con ello a modificaciones en la parte media e interna del oído, afectándola de manera permanente”, dijo.
Comentó que el tratamiento para estos pacientes es farmacológico y una vez controlada la causa primaria, la infección del oído se resuelve; sin embargo, si ésta se dejó avanzar el daño puede ser irreversible y traducirse en una baja en la audición que, dependiendo de la severidad, puede dejar al paciente con una incapacidad grave.
Destacó que, sobretodo en el caso de los pacientes adultos, éstos dejan pasar mucho tiempo antes de atenderse. La gente tiende a automedicarse para quitarse el dolor, y además desestima la salida de material purulento por el canal auditivo, signo éste, característico también de una infección.
Lo más grave es que por cada infección auditiva no atendida, el problema de disminución en la capacidad para oír se va haciendo más grande hasta que, como se señaló, la persona quedar con una audición muy disminuida.
Agregó que la automedicación en éste como en otros casos es muy riesgosa, pues al margen de no quitar el problema de origen, el consumo no prescrito de ciertos medicamentos como los antibióticos, puede también desencadenar reacciones secundarias que se traducen en pérdida de la capacidad auditiva. Lo recomendable como medida de prevención es realizarse una audiometría anual, sobre todo quienes tienen infecciones respiratorias frecuentes, a fin de atender cualquier anomalía.
AMN.MX/bbf
