El síndrorme de la bella durmiente, una de las enfermedades más raras

El síndrorme de la bella durmiente, una de las enfermedades más raras

 

CIUDAD DE MÉXICO, 17 de junio (Al Momento Noticias).- El síndrome de Kleine-Levin o “síndorme de la bella durmiente” consiste en dormir por periodos prolongados de tiempo, que pueden abarcar desde casi un día entero hasta semanas.El paciente presenta una somnolencia que no puede controlar, lo cual lo conduce a un estado de hipersomnia.

 

Otros síntomas incluyen alimentarse de forma compulsiva (puesto que en sus periodos de sueño prácticamente no comen), desorientación (tanto en el tiempo como en el espacio), conducta agresiva, deterioro de las capacidades mentales e, incluso, alucinaciones. En resumen, nada tan romántico como el cuento de hadas que da su nombre común al trastorno.

Una vez que pasa la crisis, los pacientes del psíndrome de Kleine-Levin regresan a la normalidad, aunque pueden sufrir de amnesia o alteraciones en la memoria a corto plazo, por lo que no consiguen recordar prácticamente nada de su periodo de sueño intenso. Además, debido a la enorme cantidad de tiempo que pasan durmiendo, sufren un deterioro social, laboral y emocional, al ser incapaces de llevar a cabo sus actividades diarias.

Este tipo de trastorno neurológico es poco frecuente. Por lo general, se presenta en varones adolescentes y ocasionalmente en mujeres. Los primeros casos se registaron en la década de los años veinte y, aunque desde entonces son pocos los pacientes diagnosticados, la falta de información sobre el tema puede hacer que existan muchos más confundidos con otros padecimientos mentales, como la esquizofrenia.

La causa del síndrome de la bella durmiente aún se desconoce con certeza. Algunos estudios señalan que se trata de un trastorno en el hipotálamo y otras anomalías en el desarrollo del cerebro. Asimismo, los tratamientos no han probado hasta el momento eliminarlo de forma definitiva. La cura, ciertamente, no está en un romántico beso de cuento mágico. Solo un 20% de los pacientes han dejado de tener episodios en una media de seis años, pero aún se desconoce si se trata de una curación permamente.

Sin embargo, varias personas que padecen el síndrome de la bella durmiente han respondido bien a la terapia con sales de litio, además del apoyo psicológico, para poder lidiar con las consecuencias de sus crisis de sueño. La combinación de fármacos con psicoterapia y la misma evolución del padecimiento pueden conducir, así, a un pronóstico favorable.

De este modo, quienes duermen más de la cuenta, pueden despertarse por sí mismos y comprobar que la vida es mucho más que sueño.

Casos reales

Stacey Comeford, de 15 años, padece el síndrome de Kleine-Levin (The Mirror)

 

Stacey Comeford, de 15 años, padece el síndrome de Kleine-Levin (The Mirror)


En el 2012 el cuento de la Bella Durmiente fue para una joven británica una auténtica pesadilla. Stacey Comeford, de 15 años, padece el síndrome de Kleine-Levin, que provoca que se quede dormida, de improviso, sin que nadie sea capaz de despertarla.

Estos episodios repentinos de sueño, que los médicos describen como si a la paciente “se le apagara el interruptor”, llegan en cualquier momento y, lo que es peor, es imposible saber cuándo remitirán. En ocasiones, Stacey se pasa “sólo” unas horas dormida, aunque sea en los momentos menos apropiados, pero de vez cuando transcurren semanas enteras sin que la joven abra los ojos y sólo entre en un estado de semiinconsciencia para comer.

Cuando despierta del todo, por cierto, lo hace como si en lugar de haber pasado un largo tiempo hubiese transcurrido apenas una noche. Como si fuera, en definitiva, un día normal. “Cuando abre los ojos está convencida de que se durmió el día anterior, y es incapaz de recordar nada, ni siquiera cómo se durmió”, relatan angustiados los familiares al periódico The Mirror.

Del último de estos episodios de sueño, el más prolongado y, por tanto, más preocupante para su familia, acaba de despertar justo ahora, en el mes de junio. Stacey se durmió en abril. Se ha pasado dos meses durmiendo plácidamente en su cama.

El “síndorme de la bella durmiente” es una de tantas enfermedades raras de complejo diagnóstico e imposible cura. En su caso sólo hay documentados otros mil pacientes en todo el mundo, aunque en pocos de ellos la enfermedad se presenta con tanta severidad como en el de Stacey.

En el Reino Unido hay documentado algún que otro caso similar al de Stacey, como el de Mitchell Baldwin, de 14 años, que puede dormir durante 22 horas seguidas y únicamente levantarse, como si estuviera en trance, para ir a comer. Algo similar le ocurre a la propia Stacey.

En el 2013 Sandra de once allos vivía una vida normal en Bucaramanga, Colombia, sin embargo, de un momento a otro y sin mayor explicación empezó a tener extraños episodios de sueño en los que podía dormir por días enteros sin despertarse.

“Me empiezo a sentir decaída, simplemente me acuesto en la cama y ahí quedo, ya no me doy cuenta de nada. Mis papás me tienen que embutir la comida y llevar al baño, es como si estuviera en estado de coma” le dijo la joven de 17 años a Semana.com

Sandra puede pasar dormida semanas enteras. La joven asegura que esto no le ocurre siempre, que los episodios se repiten cada dos o tres meses, y que ha llegado a dormir entre 10 y 15 días. “En febrero de este año rompí el récord y permanecí dormida 20 días”, aseguró.

Al principio sus padres pensaban que su largo sueño se debía a cuadros de depresión “a veces pensaban que estaba así porque había terminado con algún novio”, comenta la joven. Preocupados por su situación, sus padres empezaron a llevarla a constantes citas médicas, pero no se veía ningún problema en su salud.

“Me hicieron desde las típicas pruebas de sangre hasta exámenes y largas charlas con endocrinólogos y ginecólogos, pero nada. Estudiaron todas las enfermedades que podrían causar sueño, pero yo no tenía ninguna”. Finalmente, el año pasado un neurólogo logró diagnosticar su enfermedad. Sandra padece un trastorno llamado Síndrome de Kleine-Levin o síndrome de la bella durmiente.

AMN.MX/anp