
Foto especial: CUARTOSCURO.
CIUDAD DE MÉXICO, 23 de junio (Al Momento Noticias).- El virus del dolor, también llamado fiebre chikungunya, se propaga velozmente por Centroamérica, por lo que México fortalece su red de detección, pues esta rara enfermedad provoca fortísimos dolores y carece de cura.
La enfermedad es originaria de África y si bien se ha extendido por todos lados en el mundo, la última zona de propagación epidémica es el Caribe, pues apenas en 2013 se detectaron dos afectados pero ahora ya son más de 5 mil 200 los casos confirmados, además de 21 muertos y 183 mil sospechosos.
El Salvador tiene registrados mil 200 casos; Venezuela 12; Cuba seis y Panamá dos. Por ello, México ha fortalecido su red de detección, Guatemala declaró la alerta sanitaria preventiva y Honduras empezó a formar equipos de respuesta. Además, Costa Rica y Nicaragua ya trabajan con la idea de que el virus aparecerá de un momento a otro.
Qué es la fiebre chikungunya
La fiebre chikungunya es una enfermedad vírica transmitida al ser humano por mosquitos; se caracteriza por la aparición súbita de fiebre y fuertes dolores articulares; se trata de un virus ARN del género alfavirus, familia Togaviridae.
“Chikungunya” es una voz del idioma Kimakonde que significa “doblarse”, en alusión al aspecto encorvado de los pacientes debido a los dolores articulares. El virus se describió por primera vez durante un brote ocurrido en el sur de Tanzanía en 1952.
Raras veces esta fiebre es mortal, pero provoca fuertes dolores tanto articulares como musculares que, en algunos casos, pueden llegar a durar meses y años.
Fue detectada en 1770 y durante mucho tiempo se confundió con el dengue, hasta que se aisló por primera vez en 1952 en Tanzania, de donde tomó el nombre.
Qué hace este virus y porque no tiene tratamiento
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la enfermedad viene acompañada de dolores musculares, dolores de cabeza, náuseas, cansancio profundo y erupciones cutáneas, por lo que apenas permite levantarse de la cama. Los dolores articulares suelen ser muy debilitantes, pero generalmente desaparecen en pocos días.
La mayoría de los pacientes se recuperan completamente, pero en algunos casos los dolores articulares pueden durar varios meses, o incluso años. Se han descrito casos ocasionales con complicaciones oculares, neurológicas y cardiacas, y también con molestias gastrointestinales.
Además, en recién nacidos y en personas de la tercera edad el riesgo de mortalidad se dispara, pues para el chikungunya no hay remedio; hasta el momento no se ha desarrollado ningún antivírico eficaz, por lo que el tratamiento se limita a aliviar los síntomas.
La enfermedad suele aparecer entre cuatro y ocho días después de la picadura de un mosquito infectado (lo que dificulta la localización), aunque el intervalo puede oscilar entre dos y 12 días.
La transmisión depende habitualmente de dos variedades de mosquitos (Aedes aegypti, causante de la fiebre amarilla, y Aedes albopictus o mosquito tigre) cuyas zonas de acción comprenden desde climas tropicales hasta templado-frías; atacan desde primera hora de la mañana hasta que cae el sol, y puede ser al aire libre o en espacios cerrados. De ahí que se haga mayor el problema para su erradicación.
Según un mapa de la OMS, la fiebre chikungunya se ha detectado en casi 40 países de Asia, África, Europa y las Américas.
Originalmente radicado en África, debido a la globalización se expandió hacia el este de África cruzando el Índico y arrasando el sur de Asia.
Desde 2005, India, Indonesia, Maldivas, Myanmar y Tailandia han notificado más de 1,9 millones de casos, señaló la OMS.
Mientras que, con menos fuerza, la fiebre también ha tocado Europa: en Italia se trató en 2007 a casi 200 enfermos. En diciembre de 2013 Francia notificó dos casos autóctonos confirmados mediante pruebas de laboratorio en la parte francesa de la isla caribeña de St. Martin. Y en Cataluña, en el último mes, se han registrado ocho casos importados; sin embargo, la nueva gran zona de expansión es el Caribe, con lo cual puede entrar con mucha facilidad a América continental.
El puente para ello es El Salvador, que ya cuenta con casi mil 200 casos, por ello aquel país inició un proceso de fumigaciones sistemáticas.
“Nos enfrentamos a una nueva enfermedad, pero estamos preparados para la lucha”, indicó la ministra de Sanidad salvadoreña, Violeta Menjívar, publicó el periódico El País.
AMN.MX/jcm
