
GUADALAJARA, 11 de junio- Una depresión progresiva, así como la falta de entusiasmo alrededor de los 40 años de edad, podrían ser síntoma de la enfermedad de Huntington, informó el médico genetista del Centro de Investigación Biomédica de Occidente (CIBO) del IMSS en Jalisco, Patricio Barros Núñez.
El experto del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) explicó que se trata de una enfermedad transmitida genéticamente, que se presenta en individuos sanos hasta el fin de su etapa reproductiva. El pronóstico que se tiene es de 10 a 15 casos por cada 100 mil habitantes, sus consecuencias son irreversibles y fatales; mientras que la esperanza de vida se reduce a una o dos décadas más a partir de un cuadro clínico concreto.
“Incluso, puede aparecer alrededor de los 35 años. Hay también cambios de conducta y luego se presentan los movimientos típicos, involuntarios. Va involucrada la degeneración del sistema nervioso central, el paciente pierde la memoria, sufre demencia y a veces convulsiones”, comentó.
Aunque este padecimiento es asociado con el mal de Parkinson, Barros Núñez aclaró que se trata de afecciones distintas, porque en la enfermedad de Huntington se involucran miembros completos y no sólo fragmentos, pro ejemplo: tórax, piernas, cara completa.
“No es raro que el enfermo reconozca antecedentes dentro de la familia y busqué para él mismo o para su descendencia una asesoría genética, porque la probabilidad de transmitir la enfermedad es del 50 por ciento, cuando la pareja no presenta la patología, en caso contrario la probabilidad aumenta al 80 por ciento”, precisó.
En ocasiones, sin embargo, los pacientes no desean compartir el diagnóstico. Hay madres que buscan la tranquilidad de sus hijos y no se los dicen, incluso cuando por otras mutaciones el Huntington fuese más grave en la descendencia. Otro aspecto observado en el entorno familiar es que los hermanos que no heredaron la enfermedad sienten cierta culpa frente al que sí tiene la mutación genética, y cuando el paciente muere los demás sufren la pérdida de una manera muy profunda.
Ante su frecuencia, especialistas han realizado propuestas de tratamiento, pero aún no se encuentra la manera de contrarrestar y detener la enfermedad de Huntington.
AMN.MX/ag
