
WASHINGTON, 24 de junio .- Científicos estadunidenses presentaron un método que permite detectar ciertos tipos de cáncer de cuello y cabeza, con solo analizar muestras de saliva o sangre.
Esta prueba, sencilla e indolora, no solo podría detectar el tumor, también la recaída o la respuesta a un tratamiento.
La investigación, publicada en la revista especializada Science Translational Medicine, arrojó altos niveles de acierto en casos de cáncer en órganos de la cabeza o cuello.
“Hemos demostrado que el ADN de un tumor puede ser medido para estos tipos de cáncer en sangre y saliva”, detalló Nishant Agrawal, profesor asociado de otolaringología y de oncología de la Universidad John Hopkins.
El estudio reveló que es posible detectar cánceres en la cavidad bucal a través del análisis de saliva, además de diagnosticar cánceres de laringe, hipofaringe y orofaringe con muestras de sangre.
“Combinar análisis de sangre y saliva puede ofrecer la mejor forma de detectar cáncer en cualquiera de estas regiones”, afirmó Agrawal.
Para realizar este estudio, los científicos analizaron muestras de saliva de 93 pacientes con cáncer en cabeza o cuello, mientras que 47 de ellos donaron también muestras de sangre.
En las muestras de saliva se identificó el ADN de tumores en 76 por ciento de los casos; mientras que en el caso de los análisis de sangre, el índice de acierto fue de 87 por ciento.
Para los pacientes que aportaron ambas muestras, el índice de acierto fue de 96 por ciento.
Pese al menor índice de aciertos en términos generales, los análisis de saliva fueron más efectivos a la hora de detectar fase temprana de un cáncer, comparado con las muestras de sangre.
El especialista indicó que la capacidad de los análisis de detectar cáncer depende del lugar donde se sitúe el tumor, lo avanzado que esté y si está relacionado con el Virus del Papiloma Humano (VPH) o no.
A su vez, Bert Vogelstein, profesor de oncología del centro de investigación del cáncer Kimmel, dependiente de la Universidad John Hopkins, aseguró que “el objetivo final es desarrollar mejores pruebas de detección en cánceres de cuello y cabeza entre la población general y mejorar el seguimiento de pacientes que pueden recaer”.
Los de cabeza y cuello son el séptimo tipo de cáncer más común en todo el mundo; su diagnóstico, en algunos casos, es tardío y cuando se tratan y recaen, la detección de esa recaída también se descubre muy tarde. Además, solo 50 por ciento de los pacientes sobreviven más allá de cinco años.
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