
CIUDAD DE MÉXICO, 13 de octubre (Al Momento Noticias).- Con la intención de conocer el valor nutricional de la chía, investigadores de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), estudian esta semilla cuyo cultivo se remonta a épocas prehispánicas.
Los investigadores María Gabriela Vargas Martínez, José Alfonso Hernández Gómez y María Andrea Trejo Márquez estudian la caracterización de las prolaminas presentes en distintas variedades de la semilla.
Vargas Martínez refirió que en “épocas recientes la búsqueda por mantener un estilo de vida saludable ha dirigido a la población a integrar el consumo de súper alimentos en su dieta, productos naturales con una alta concentración de nutrientes en general. Sin embargo, la chía va más allá, pues es un ‘nutracéutico’”.
La experta puntualizó que el término “nutracéutico” nace de la combinación de las palabras nutrición y farmacéutico, definiendo a los productos comestibles que brindan beneficios medicinales, previenen enfermedades y complementan el tratamiento de las mismas.
Acentuó que lo que persiguen con su línea de investigación es establecer la “huella dactilar” de la herbácea, para poder obtener un sinfín de beneficios que van desde impulsar aún más su uso comestible hasta reactivar su siembra en territorio nacional, para dar pauta a múltiples proyectos.
La investigadora agregó que la chía (salvia hispánica) es una planta nativa de México que durante la época prehispánica formó parte de la dieta diaria, siendo un elemento de suma importancia en los tributos aztecas que cada año comprendían toneladas de la misma, pero después de la conquista su uso se olvidó con la llegada de los cereales.
Señaló que afortunadamente el cultivo de la chía resurgió con fuerza gracias a sus propiedades nutricionales y sobrevivió hasta nuestros días en áreas montañosas de Acatic, Jalisco, de donde se exporta a Estados Unidos, Japón y algunos países europeos, también se cultiva en Puebla, Michoacán, Jalisco y Colima.
Entre el 19 y 23 por ciento de proteína de la mejor calidad y más digerible posee la chía en comparación con otros granos convencionales, el 32 a 39 por ciento restante se constituye de ácidos grasos omega 3, ricos para el ser humano, sin olvidar que tiene un alto contenido en calcio, hierro, potasio, vitamina C, fibra y antioxidantes.
Vargas Martínez destacó que el grupo de investigadores “plantea la identificación y cuantificación de los fenoles, prolaminas y ácidos grasos presentes en las diversidades de la chía, para sustraer los perfiles y utilizarlos posteriormente como un patrón de clasificación del genotipo de dicha especie vegetal, ya que, México es el único país en el que es posible encontrar múltiples variaciones”.
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