
Hace unos días dimos cuenta de la tala indebida de añosos árboles en la zona ecológica protegida del Cerro del Macuiltépec, en la ciudad de Xalapa. Asimismo, informamos que un numeroso grupo de ciudadanos, entre los que se encuentran gran parte de los asiduos a practicar deporte en la zona y ambientalistas, elevaron una protesta por esta situación. El movimiento fue denominado cómo: “Por los que no pueden hablar”.
Ante esta movilización, la delegación de la PROFEPA y el ayuntamiento, se vieron forzados a intervenir y ofrecieron solucionar el problema. Sin embargo, esto no ha sido así.
En términos objetivos, lo único que ha hecho la alcaldesa Elizabeth Morales, fuer mandar a instalar una serie de aparatos para hacer ejercicio, para con ello ganar las simpatías de los corredores del bosque de niebla.
Por otro lado, se han filtrado informaciones oficiosas, en el sentido de que la tala de árboles se debía a que interferían con los cables eléctricos y que además significaban un riesgo en caso de un huracán, ambos comentarios, son una charada.
Lo cierto, es que no se sabe quien tiró los árboles y lo que si se aprecia, es que se han instalado antenas de telefonía móvil (si gustan ser suspicaces, están en todo su derecho).
Esperemos que el ilícito sea aclarado y que no se escuden en pretextos banales. La poda de árboles que afectan el tendido eléctrico la hace la CFE y es eso, una poda, no un derribo. Lo de los huracanes, no vale la pena ni comentarse.

