
09/VII/13.- si hacemos un rápido comparativo con el proceso electoral local de 2010, veremos que Acción Nacional, que disputó fuertemente la gubernatura en aquel año al PRI, para esta ocasión, se desplomó de fea forma.
Nos referimos al caso del blanquiazul, porque como decíamos, ha sido la oposición más fuerte al PRI en los últimos años, llegó a existir un “corredor azul” que se convirtió en territorio prohibido al tricolor, pero de eso, aparentemente, ya no queda nada.
En 2010, los azules ganaron, en alianza con el PANAL, 10 distritos, Martínez de la Torre, Misantla y Huatusco tocaron a Nueva Alianza, Tantoyuca, Álamo, Papantla, Tierra Blanca, Veracruz II (Rural) y Bocal del Río al PAN, Pánuco, que también lo ganó Ricardo García Escalante para el PAN, pasó a ser “independiente”, tricolor pues, el señor García acaba de ganar la alcaldía de aquella ciudad abanderado por el PRI. En cuanto a los plurinominales, los panistas obtuvieron siete posiciones
En suma, el PAN y su aliado habrían obtenido el 38.41 % de la votación (11.97 del PAN y 26.44 del PAN-PANAL, lo que en votos conjuntos significó 1,209,785)), pero siendo objetivos, el partido fuerte en esta alianza es el azul. Por su parte el PRI en alianza total con el PVEM y el desaparecido Partido Revolucionario Veracruzano, obtuvo el 44.09% (1,388,394 votos).
Para este 2013, el PAN apenas triunfó en tres distritos, lo que le puede dar un máximo de cinco plurinominales y en votos, a reserva de conocer los cómputos definitivos, el blanquiazul no superará los 700 mil sufragios.
En cuanto a las alcaldías, en 2010 el PAN logró el triunfo en 90 municipios y en este proceso, si bien le va, logrará entre 48 y 50 alcaldías. En el pasado proceso obtuvo un total de votos en la alianza de 1,164,625 el 37.37 % (373,004, 11.97%, en lo individual y 791,621, 25.40%, con el PANAL), ahora, a duras penas rebasará los 650 mil.
Algo tendrá que hacer en Veracruz, el partido fundado por Manuel Gómez Morin, las divisiones (la reales y las que propician los “cañonazos”), han sumido en un profunda crisis a ese partido, sino replantean sus objetivos a lo que agregamos una izquierda pulverizada, la alternancia en la entidad (lo cual consolidaría la democracia a nivel regional), será solo un buen deseo.

