
Es un verdadero relajo se encuentra convertido el caso de Juan Pablo Franzoni, el badulaque que apuntó con un arma de fuego (bajo los influjos del alcohol), a un grupo de manifestantes el sábado pasado en Xalapa, Veracruz.
En principio hay una confusión en cuanto a su supuesta detención. Ayer, NOTIVER denunció que con el pago de una fianza de 1,700 pesos salió libre. Sin embargo, Miguel Valera, funcionario de la Coordinación de Comunicación Social del gobierno del Estado, señaló por medio de un tweed, que Franzoni había sido trasladado al penal federal de Villa Aldama, pero nunca lo oficializaron a través de un comunicado, incluso, Valera señaló que no hablarían más del tema.
Joaquín López-Dóriga comentó en su noticiario ayer por la noche, que Franzoni habría salido bajo fianza del penal de Villa Aldama, no obstante, esta mañana posteó en su cuenta de twitter lo siguiente: “@lopezdoriga Juan P Franzoni, que apuntó con su arma a manifestantes de #Yosoy132 en Xalapa, sigue en el penal federal de Villa Aldama. Declara a las 15”.
Todo esto se podría aclarar si el Gobierno del Estado emitiera una comunicación oficial, el asunto agravó a la ciudadanía de Xalapa y no se supone que en todas las manifestaciones alguien salga al balcón de un restaurante y apunte sobre la multitud.
El otro tema es, que ahora “nadie conoce” al tal Franzoni, cuando en todos los corrillos políticos queda claro que es un personaje cercano a la cúpula del PRI, además de empresario restaurantero. Pero uno se pregunta ¿por qué si nadie lo conoce, su caso se maneja con tanto sigilo y prontitud?

