09/I/13.- el incidente armado donde cuatro hombres fueron abatidos por las Fuerzas Armadas el pasado 28 de diciembre en Córdoba, Veracruz, ha generado enorme indignación entre los familiares de los muertos y habitantes de Ixhuatlán del Café, de donde eran originarios, pues aseguran que los abatidos no eran sicarios, como se afirmó en el Parte informativo de la SEDENA.
De acuerdo a l comunicado oficial, los cuatro hombre pretendían llevarse, en un taxi, el cadáver de un capo muerto horas antes (eran cuatro y todavía iban a meter un ataúd en la cajuela de un auto pequeño, difícil de creer), por lo cual, al marcarles el alto y no detenerse, fueron abatidos por los militares que hacían un cerco en la funeraria.
Sin embargo, en conferencia de prensa, el pasado lunes, en la mencionada ciudad de Córdoba “los familiares de los cuatro habitantes oriundos del municipio de Ixhuatlán del Café, aseguraron que sus esposos e hijos se encontraban de trabajo en ésta ciudad el día en que ocurrieron los lamentables hechos. “Solo pedimos que se investigue este caso hasta sus últimas consecuencias, es absurdo y deshonesto querer vender la idea que eran sicarios y que llevaban otros propósitos”
Cabe destacar que la Procuraduría General de la República (PGR) y la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido) atrajeron el caso, por lo que los familiares esperan que se esclarezcan los hechos y no se permita la impunidad.
También señalaron que acudirán a la CNDH y al Congreso de la Unión para denunciar el asunto.
Los abatidos fueron José Raúl Fernández Ortiz, Jesús Juárez, Luis Vargas Piña y Ángel Piña Teodoro, personas plenamente identificadas por familiares y paisanos, como micro empresarios y chambeadores (uno tenía una refaccionaría y otros vino a pasar las fiestas de diciembre desde los Estados Unidos).
Por el bien de todos, incluidas las Fuerzas Armadas, el caso debe aclararse.
Fuente: oem.com.mx

