
* En su conversación Investigando la actualidad, con Guillermo Osorno, director de Gatopardo, habló del importante papel que nuestro país juega en el mundo
Xalapa, Ver., 07 de octubre de 2012.- México es uno los grandes países del mundo que, por su gran riqueza cultural, te atrae cuando conoces su historia y te desperta el deseo de visitarlo y conocerlo, aseguró el periodista Jon Lee Anderson, al participar en la conversación Investigando la actualidad, con Guillermo Osorno, director de Gatopardo en el marco del Hay Festival Xalapa 2012.
Con la frase “eres uno de los pocos periodistas a quienes puedo preguntar sin vergüenza en qué momento se encuentra el mundo ahora” y ante una numerosa concurrencia, Guillermo Osorno inició el coloquio con el periodista californiano radicado en Reino Unido, llevando al auditorio a introducirse en los escenarios que este reportero de conflicto ha recorrido, escuchando, de primera mano, lo que ha vivido lo mismo en Libia, Siria Venezuela o Perú.
Lee Anderson refirió que la percepción de México en el mundo es equilibrada, pues aunque existe conciencia de sus problemas, destaca su cultura y se impone como un país que tiene mucho para dar en el concierto internacional.
“América Latina pinta menos de lo que debiera, tomando en cuenta su gran valor de capital humano, su gente instruida, su experiencia histórica y su posición en el mundo. Sin embargo, México, junto con Brasil, ha comenzado a jugar un rol interesante en el vacío que, en los últimos años, provocó Estados Unidos.
México ha logrado crear un país democrático, con sus virtudes y sus deficiencias, y una clase media muy potente; sin embargo, arrastra algunos problemas del pasado que han formado siempre parte de su realidad, y en los últimos años ha estado ensimismado en sus problemas con el narcotráfico y el conflicto migratorio con Estados Unidos.
Además, consideró que los caciquismos del pasado siguen estando presentes a pesar de la alternancia democrática en el país, pues nunca se ha logrado la legitimidad total en los corazones y mentes de sus ciudadanos.
“Yo creo que hasta que México y los mexicanos logren establecer un estado donde los ciudadanos no desestimen la legitimidad de sus gobernantes, y que crean verdaderamente que su gobierno es un gobierno legítimo, México no va a jugar su papel propio en el mundo, pues va a seguir envuelto en sus propios problemas y desgastando muchas fuerzas en su interior, en la construcción del estado”.

