
No vayan a pensar mal amables lectores, no es una cuestión de valor, sino de oportunidad política y en este sentido, el alcalde tuxpeño, Alberto Silva, fue chamaqueado por la directora de Turismo, Gabriela Arango Gibb.
Resulta que ante la escasez y elevados precios del huevo de gallina, el munícipe se alentó y la señora Arango le ganó el brinco al ponerse a comercializar, el pasado miércoles, más de tres toneladas del mencionado producto, bajo las siglas de la Fundación “Hermanos por Tuxpan” (uf, se hace un nido en la garganta).
Doña Gaby estuvo arropada por otros personajes de la política local como Moisés Acosta Cervantes, ex presidente de la fundación Fidel Herrera Beltrán; MVZ David Vargas Camargo, asistente de la regidora primera Dalia Rocha Ladrón de Guevara, además del personal del ayuntamiento a su cargo.
La venta a preciso populares del preciado producto (20 pesitos el cono), se hizo al menos en cinco puntos del Balcón de las Huastecas: la zona del libramiento López Mateos a la altura del campo deportivo “La Garrapata”; en las inmediaciones de la colonia Universitaria, así como en la colonia Anahuac y la zona centro en la calle Zaragoza, lo mismo que en la comunidad de Santiago de la Peña.
Pero eso no fue todo, con un cono de óvulos gallináceos en la mano, la funcionaria dejo entrever que ella quiere ser candidata a la alcaldía el próximo año, dándole un revés a Silva que se inclina por Raúl Ruiz, director del rastro municipal o Miguel Martín López, ex diputado panista que se pasó al PRI (además Silva y Martín López, son de los políticos allegados a Pancho Colorado). Esto sin mencionar, que el buen Beto, había dicho en días pasados que no son “tiempos de proselitismo”.
Con lo anterior queda claro que el actual presidente municipal no tiene el control de la sucesión, porque les diremos, para que normen criterio, que la señora Arango Gibb, es hija de Norma Gibb Guerrero, dueña de La Opinión, el periódico más influyente (mejor dicho, lo que le sigue de influyente) de la zona norte del estado de Veracruz, así que como quien dice, sabe a lo que le va tirando.
“Soy Gabriela Arango Gibb”, decía la aspirante a señora Presidenta, cada vez que entregaba un cono de huevos. ¿No son tiempos de proselitismo? Por todo Veracruz retumban las carcajadas de Gaby.
¡Tómela barbón!

