Muere Roberto Bravo Garzón

Muere Roberto Bravo Garzón
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Roberto Bravo Garzón, quien fue uno de los artífices de la modernización y expansión del Universidad Veracruzana, falleció ayer a los 77 años en la ciudad de México, víctima de una enfermedad que lo aquejaba de tiempo atrás.

Roberto Bravo Garzón nació en el puerto de Veracruz el 12 de mayo de 1934. En la UV, estudió Derecho y la Maestría en Filosofía. Fue rector de la UV, entre otros puestos (1973/1981), director fundador de la Facultad de Economía (1966), y promotor de la maestría de desarrollo regional del país. Stuvo casado con la violinista Yolanda Reyes con quien procreó tres hijas: Leticia, Laura y Rosaura Bravo Reyes.

Les dejamos un fragmento de la reflexión de Jorge Vázquez Pacheco, sobre Don Roberto, además un video con su semblanza:

Hasta Luego, Don Roberto

El poderío de su presencia había sido claro y notorio desde los tiempos en que fue estudiante, por su intención de renovar lo renovable y generar lo inexistente. Es por ello que resulta difícil enumerar sus logros como jurista, como académico, como investigador y rector de nuestra Universidad Veracruzana.

Nos queda el ejemplo de su iniciativa tenaz; el modelo de una mentalidad visionaria, plena en sanas inquietudes que apuntaron siempre hacia el beneficio de la colectividad. Para Roberto, lo sueños nunca fueron quimeras ni procesos irrealizables. Fuimos testigos de su formidable capacidad transformadora, que logró el milagro de convertir toda la ciudad en un muestrario de inquietudes artísticas, y a nuestra Universidad en el gigantesco crisol que conjugó adecuadamente arte, ciencia y luz.

Su poderío creador y lúcido pensamiento otorgaron una vitalidad hasta entonces desconocida a la vida universitaria, política y cultural de Veracruz. Para Roberto Bravo nunca existieron las limitantes que imponen al ser humano implacables restricciones. En él contemplábamos al hombre que consiguió abordar exitosamente lo que se propuso; fue músico sin pisar un conservatorio y fue literato porque así lo decidió. Al otorgar cobijo a los talentos perseguidos por las tendencias dictatoriales, inscribió su nombre entre los benefactores de los ideales libertarios y democráticos en Latinoamérica. Su formidable legado se erige así como una de las labores mayormente fructíferas realizadas por un solo hombre.

Nacido en el puerto de Veracruz, en el seno de una familia amante de las artes, la formidable visión estratégica propició la descentralización de la Universidad Veracruzana hacia todo el Estado. Con ello, permitió la definición de las políticas institucionales que propiciaron el crecimiento y proyección de las oportunidades de educación superior en Veracruz.

También fue el resorte impulsor de la nutrida actividad cultural que hizo merecer a Xalapa el calificativo de “Atenas veracruzana”. Es a Bravo Garzón a quien debemos la reestructura de la Orquesta Sinfónica de Xalapa, a la que incorporó a la Universidad Veracruzana, le concedió su naturaleza profesional y, con ello, su estatura como una de las mejores del país.

Al consolidar la Unidad de Artes de la institución, dio los pasos básicos para la formación profesional de artistas en los renglones de Teatro, Danza, Pintura, Escultura y Música, todo a nivel licenciatura. Propició la corriente jazzística que es propia de la capital de Veracruz, al tiempo que facilitó el trabajo institucional de grupos como el Ballet Folklórico de la UV, el Coro de la UV, el Grupo de Recitalistas y los diversos grupos de música de cámara.

Este intenso trabajo en el contexto de la promoción y difusión musical le fue reconocido con la entrega de la Medalla Mozart, en el año 2008, en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México.

Doctor Honoris causa por la Universidad Veracruzana y más de medio siglo como pedagogo, Roberto Bravo se resistía a la jubilación. “La inactividad es una muerte lenta”, le habíamos escuchado decir.

VIDEO: http://videoteca.uv.mx/video/play/Roberto-Bravo-Garz%C3%B3n-Semblanzas