FGR le quita el caso José Eduardo Ravelo a la Fiscalía de Yucatán

FGR le quita el caso José Eduardo Ravelo a la Fiscalía de Yucatán
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MÉRIDA, YUCATÁN.-Ante la pérdida de confianza y credibilidad, la Fiscalía General del Estado queda prácticamente fuera de la investigación sobre el asesinato del joven veracruzano, José Eduardo Ravelo, en manos de agentes policiacos.

De acuerdo con Sol Yucatán, la Fiscalía General de la República mandó un aviso al Tribunal Superior de Justicia del Estado para notificarle que queda suspendido la audiencia de apelación que había solicitado la Fiscalía estatal programado para el próximo lunes, donde la dependencia estatal iba mostrar supuestas pruebas para volver a inculpar a los cuatro policías municipales.

Esto quedo cancelado debido a que la FGR deja fuera del caso a la Fiscalía del Estado, pues atrajo el caso, por lo que ya es de competencia exclusiva del orden federal. Ahora todo queda en manos de las autoridades federales, que debido al mal manejo de las pruebas, serán quienes den a conocer al o los verdaderos asesinos del joven José Eduardo.

Esta decisión de la FGR comprueba lo que Sol Yucatán ha estado publicando sobre la corrupción e impunidad que impera en la Fiscalía del estado. El fiscal Manuel León León, si le queda un poco de ética, debe renunciar. ¿Cómo los yucatecos van a confiar en una institución de justicia que ha sido descalificada por las autoridades federales?

LA HISTORIA

Las videocámaras de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Yucatán contienen la evidencia, aún no revelada, de lo que realmente ocurrió al joven José Eduardo Ravelo Echevarría, quien murió por una golpiza y violación presuntamente a manos de elementos de la Policía Yucateca.

Los miles de millones de pesos invertidos por los yucatecos en la infraestructura tecnológica del programa “Yucatán Seguro” tienen la respuesta de lo que sucedió antes y después con el joven veracruzano, que fue drogado de manera inusual –por personas hasta ahora desconocidas- y llevado en esas condiciones al centro de Mérida, para posteriormente dar aviso a la Policía Municipal.

La Fiscalía General del Estado dispone de esas grabaciones, donde se observa cómo llegó y quién llevó al joven veracruzano al centro de Mérida, donde fue primeramente reportado a los policías municipales en la calle 71 por 62 y 64, alrededor de las 9:30 de la mañana del 21 de julio.

El joven fue drogado de manera inusual-por personas hasta ahora desconocidas- y llevado en esas condiciones al centro de Mérida.

Las mismas cámaras de la SSP dieron seguimiento al muchacho tras salir por su propio pie del edificio de la corporación municipal al cumplir 24 horas de arresto administrativo, alrededor de las 10:30 horas del 22 de julio.

La llamada de auxilio a Ciudad Isla, Veracruz, la recibió su hermano en las primeras horas de la tarde, cuando José Eduardo señaló que lo acababan de agredir. Su madre Dora María Ravelo Echevarría se trasladó a Mérida para llevarlo al hospital el día 24, mismo que interpuso la denuncia y fueron certificadas sus lesiones.

Sin embargo, es aún una incógnita lo que realmente sucedió, pues José Eduardo, en lo poco que podía recordar, dijo a su mamá que fue arrestado y subido a una camioneta policial negra con franjas grises.

Pero también dijo que fue atacado por elementos con pantalón oscuro y camisolas de color gris claro, como la señora narró en un vídeo al dar a conocer estos hechos de manera pública.

Los vídeos entregados por la Policía Municipal de Mérida a la Fiscalía estatal incluyen casi 25 horas de grabación –desde el primer contacto con el muchacho veracruzano hasta su posterior liberación- en las cuales no pudieron hallarse los delitos de los que acusan a cuatro agentes de esa corporación.

Una investigación indica que dos agentes acudieron a un primer reporte, alrededor de las 9:30 de la mañana, a la calle 71 por 62 y 64 del centro de la ciudad, donde se encontraron con José Eduardo en estado deplorable y lo dejaron ir al no existir aparente motivo para su arresto.

Un reporte posterior ocurrió aproximadamente una hora después, cuando en la calle 67-A por 62 y 64 junto al parque de San Juan un taxista llamó para decir que el muchacho había lanzado una piedra a su unidad.

Otros dos elementos municipales acudieron a verificarlo y, tras los señalamientos de testigos, procedieron a esposarlo y trasladarlo a la cárcel ante el estado en que se encontraba.

Su traslado al edificio de la Policía Municipal duró alrededor de 10 minutos, trayecto que fue grabado completo por las cámaras de la SSP, con un solo elemento en la parte posterior de la camioneta, y presuntamente no se observa ataque sexual o agresión a golpes. Al ser ingresado en la cárcel se le envío a una celda donde permaneció como único ocupante las 24 horas, grabado por una cámara de seguridad en el interior.

Los policías municipales J.E.H.H, E.M.L.R, A.G.G.M y R.G.B.R se mantienen presos en el penal de Mérida por la acusación formulada por la Fiscalía de homicidio calificado cometido en pandilla, violación agravada y tortura agravada.

Los familiares de los agentes incriminados exigieron que la SSP y la Fiscalía muestren esas evidencias para que se sepa la verdad de lo que ocurrió con José Eduardo, pues desean que se haga justicia a su madre y también a sus parientes.

“El gobierno del estado sabe, porque así está en las bitácoras y en los registros originales de la Policía Municipal, que ellos acudieron por separado, en parejas, a verificar los diferentes reportes de una persona que se encontraba alterando el orden en la vía pública”, señalaron.

Los dos últimos, agregaron, fueron quienes trasladaron al muchacho en una camioneta. Uno conducía y otro lo mantuvo esposado en la parte posterior de la patrulla durante el trayecto del parque de San Juan al edificio ubicado cerca del parque de La Mejorada.

“Nunca estuvieron más de dos agentes al mismo tiempo con José Eduardo, para que los señalen por agresiones en pandilla. Todo eso lo tienen grabado y la Fiscalía y el gobierno del estado lo saben”, expusieron a este medio.

También denunciaron que los policías fueron llamados para “una entrevista” ante la autoridad estatal investigadora en el Periférico de Mérida, pero fue una trampa.

“Al llegar ellos al Complejo de Seguridad Pública ya se tenían listas las órdenes de aprehensión, tras lo cual fueron esposados, les tomaron fotos e inmediatamente el gobernador Mauricio Vila los subió a sus redes sociales para asegurar que capturaron a los presuntos asesinos”.

“Todo esto está armado –insistieron- y vamos a contrademandar al Estado apenas salgan de la prisión donde los tienen injustamente acusados de un crimen que no cometieron”, sostuvieron.

La sociedad yucateca exige que los miles de millones de pesos gastados en “Yucatán Seguro”, que registraron los pasos de José Eduardo cuando se desplazaba en calles del centro de Mérida tras salir de la cárcel municipal, muestren cómo y con quiénes pudo alejarse de esa zona –sin dinero- y horas después aparecer salvajemente agredido.

Otra versión es que supuestamente José Eduardo fue llevado a Kanasín, donde fue objeto de violación y una golpiza para luego ser abordado en un taxi, versión que aún están corroborando reporteros en ese municipio.

Mientras tanto, la autoridad estatal se ha negado a revelar el contenido de los vídeos de las cámaras públicas, colocadas en puntos estratégicos de la capital yucateca y en toda la geografía estatal, en donde se observan las horas previas al arresto de José Eduardo, así como las horas posteriores a su liberación, los cuales son claves para identificar a los autores de su muerte.

AM.MX/fm