¿Qué se espera de Pozos Castro?

¿Qué se espera de Pozos Castro?
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A juzgar solamente por su discurso transformador, que sin lugar a duda está afiliado a los principios de la cuarta transformación, (4T), el Presidente Municipal electo José Manuel Pozos Castro, tendrá que pasar de lo que dice a lo que hace, precisamente en su primer día de gobierno el próximo primero de enero de 2022. En esa fecha, el Ayuntamiento que él encabezará, tendrá que celebrar la primera sesión ordinaria, -en concordancia con el Art. 27 de la Ley Orgánica del Municipio Libre-, a efecto de designar a funcionarios de los que se reclama, integridad y profesionalismo. Este hecho por sí mismo permitirá ver si la esperanza de los tuxpeños en la transformación tiene apoyo real, es decir, si tiene sustento en la esperada congruencia del Lic. Pozos.
Si bien no hay razones para poner en duda la integridad de nuestro Presidente Municipal electo, el nombramiento formal del titular del Órgano de Control Interno, (nada menos, que el encargado de fiscalizar los recursos públicos), el Tesorero y el Secretario del Ayuntamiento, es de la mayor relevancia, pues se trata de funcionarios fundamentales para encabezar la política emblemática de la 4T, la lucha contra la corrupción, el flagelo más combatido en la presente administración federal, en razón de sus consecuencias más perniciosas, entre ellas, la vulneración de los derechos fundamentales de la ciudadanía.
Al margen del derecho quedaría la elección de funcionarios ineficaces, pues la pauta que debe regir la elección de funcionarios debe estar ceñida al instrumento regulador del Sistema Estatal Anticorrupción del Estado de Veracruz, el cual establece como principios rectores, a la integridad y la competencia por mérito. Se trata de: el profesionalismo, la experiencia en el ramo, las habilidades, destrezas para el cargo específico, la vocación de servicio y el compromiso con la ética, por tanto, queda claro, que no está permitido la selección de funcionario por la mera afiliación a un partido, por pago de cuotas, por la amistad, el compadrazgo o por la relación familiar.
No dudamos que ante la evidencia de experiencias pasadas se quieran minimizar estos requisitos, o que algunos supongan que lo fundamental es la lealtad con un líder al que consideran honesto, sin embargo, a nadie conviene comenzar una administración municipal con actos ilegales, pues es precisamente esta conducta la que se vincula con la corrupción, además el actuar al margen de la norma, es un rasgo profundo de arbitrariedad. Que es esencialmente lo que hemos padecido los tuxpeños.
No pasamos por alto, que la arbitrariedad y el abuso de poder, se combaten con el profesionalismo e integridad en el servicio público, a lo que se suma la exigencia de transparencia y la justificación que sustenta la contratación de un servidor público. Pero si todo lo anterior fuera insuficiente, tenemos que echar mano de la política del Sistema Nacional Anticorrupción, (SNA). Las líneas de acción del SNA, quedan expresadas en cuatro ejes: combatir la corrupción y la impunidad; luchar contra la arbitrariedad y el abuso de poder; promover la mejora de la gestión pública y el binomio gobierno-sociedad; e involucrar a la sociedad y al sector privado.
Los cuatro ejes se vinculan necesariamente con la transformación que esperamos y que encabeza Pozos Castro. Pero no lo hará solo, es comprensible que dicho proceso de verdadero cambio, no solo involucra a las autoridades, de aquí que los ciudadanos tenemos que colaborar con el gobierno, hablamos de una ciudadanía activa, participativa y vigilante. De un pueblo con esperanza, pero no sumiso.
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