¿Y cuándo manda EPN a Fidel Herrera Beltrán a dar la cara?

¿Y cuándo manda EPN a Fidel Herrera Beltrán a dar la cara?
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En su columna La Feria, Salvador Camarena hace una serie de reflexiones en el sentido de que al presidente Peña Nieto, le convendría ordenar que Fidel Herrera fuera relevado como cónsul de México en Barcelona, para que aclare su participación en todo el desastre causado en Veracruz.

Para nadie es un secreto que Herrera Beltrán heredó la gubernatura a su Frankenstein político Javier Duarte, por lo que no sería extraño pensar que está metido de alguna forma en todas las tropelías, al menos como mentor de la pandilla que saqueó al estado.

Chequen parte de lo que dice el maestro Camarena:

“Hay cosas que al actual gobierno le convendría hacer, que le costarían muy poco y que le darían mucho. Gestos que se convertirían en una buena noticia, y que se contarían, no sé si harto, pero sí lo suficiente para dejar de sumar negativos al menos por un día, y de día en día quizá la presente administración podría detener su caída en las encuestas. Quizá.  Va una de ellas. Al calor del cambio en la Cancillería se tiene el pretexto ideal para que a Fidel Herrera se le pida que prepare maletas porque el concurso de sus servicios, diría El Che, ya no es requerido. Una sencilla decisión con efectos en al menos tres bandas.  1) Se corrige un error diplomático. España no se merecía que México rebajara el consulado general en Barcelona para posicionar ahí, sin trámite senatorial, a Fidel Herrera. En aquella ciudad se cuenta que en la ceremonia del Grito de la Independencia, en septiembre pasado, entre los invitados se oyó un grito donde llamaban corrupto al exgobernador. Y que incluso en el Metro de la capital de Cataluña hubo grafitis donde criticaban la llegada del veracruzano a tan señorial ciudad.  2) Se gana al invitar a Fidel Herrera para que no se distraiga con la burocracia diplomática de la delicada tarea de atender los señalamientos, que han venido creciendo, en torno a que los actuales problemas de Veracruz no comenzaron con Javier Duarte, heredero político de Herrera en más de un sentido. Fidel podría, entre otras cosas, aclarar qué supo y qué no supo (cuando se encontraba en la plenitud del 'inchi' poder) de los fraudes en las medicinas del sistema de salud del estado que alguna vez gobernó. 3) Si el gobierno de la República se desembaraza de Fidel Herrera enviaría la señal de que entiende que es un personaje que en este momento forma parte del elenco que emproblema el actuar de Los Pinos, de esos personajes que la ciudadanía pensó que no serían protagónicos con la llegada al poder del llamado 'nuevo' PRI. Y ya ven”