
El reciente pleito en las redes sociales protagonizado por Andrés Manuel López Obrador y el gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, ha trascendido a la prensa nacional y se ubica como parte de la guerra electoral que se avecina.
En este contexto, destaca lo comentado por el periodista Salvador García Soto en su columna Serpientes y Escaleras.
El informado comunicador no tiene empacho en afirmar que Javier Duarte financió la campaña presidencial (ilegalmente, claro está), de Enrique Peña Nieto, aunque si la información ya anda en manos de Yunes, no dudamos que en algún momento antes de las elecciones del 2018, saldrá a la luz.
Chequen el comentario:
“Detrás del estridente agarrón verbal entre Andrés Manuel López Obrador y el gobernador Miguel Ángel Yunes, está la pelea por las alcaldías de Veracruz que se renuevan este año y que resultarán claves para quien quiera ganar la gubernatura en el 2018. Los dos políticos, de colmillo retorcido, saben bien que el PRI está prácticamente muerto en el estado y que la pelea será entre el PAN y Morena para ganar ciudades como Xalapa, Veracruz, Boca del Río, Córdoba, Orizaba, Coatzacoalcos y Minatitlán, en donde se concentra más del 70% de la votación total del estado. Eso explica porque el obús disparado por AMLO cuando exhibió la negociación política y financiera que, efectivamente, hizo Yunes con el gobierno de Peña Nieto a cambio de guardar silencio sobre lo que, había dicho, “cimbraría a México” y que se relacionaba con los financiamientos de Javier Duarte a la campaña del actual presidente. Es la guerra por Veracruz”

