Por Luis Guerrero. 05/03/2025
Los triunfos electores a partir del 2018 del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), dieron paso al oportunismo de personas que en los hechos se oponen los principios y valores de la Cuarta Transformación, por más que griten a los cuatro vientos ¡soy de MORENA! No porque creamos que los seres humanos somos inflexibles, inamovibles o inmutables a lo largo de la vida, pues no somos de una vez y para siempre y las conductas, las ideas que las mueven, se pueden modificar; conocemos de personajes que en el pasado se mostraron autoritarios y antidemocráticos y prometieron ser otros, sin embargo, su visión, expresión y sobre todo sus prácticas, los muestran con algunos actos incongruentes, particularmente cuando luego de un error, se actúa como si nada hubiera pasado y se insiste, lo cual, evidencia otro traspié. Tal es el caso del grupo político, cuyo crecimiento súbito resultó del triunfo del pasado proceso de elección de presidente municipal en Tuxpan, Veracruz.
Como hemos podido constatar, han sumado incondicionales, incluso funcionarios del Gobierno del Estado, subordinados jerárquicos, de la Ingeniera Rocío Nahle García, Gobernadora de las y los veracruzanos, a pesar de ello, lo anterior no significa que ese actuar sea avalado por el Poder Ejecutivo Estatal, al contrario, con el paso de los días, la mandataria, seguramente habrá de ir depurando su equipo de trabajo. Es muy lamentable que funcionarios del nivel municipal y estatal -de estos últimos destacan autoridades de la SEV e IVEA- que sin importarles dejar de lado valores sociales, se volcaron al apoyo absoluto al hijo del ex alcalde. Desde luego, tal despropósito, fue fruto de la impericia política, del abuso, de la distorsión en el uso de las estructuras institucionales constituidas para el servicio público, ejemplo de ignorancia que los mostró públicamente en cuerpo y alma, se trató de una incondicionalidad ramplona, acrítica e irreflexiva, que sólo puede ser expresada por quienes aún carentes de los principios de la 4T, pusieron por encima el interés faccioso o de grupo, en contra de los avances democráticos por los que pugna MORENA.
Se trata del primer acto de corrupción de lo político, el hacer a un lado a las mayorías o dicho con otras palabras, el desplazamiento del poder de los ciudadanos, para pensarse y actuar al margen de todos, como poder absoluto, auto referenciado o sustentado en sí mismos, creyéndose tal vez, fundamento u origen del poder popular, en algunas acciones, con rasgos que parecen narcisistas, de quienes olvidan que representan el poder como delegados, no para que manden mandando; intentando con estas acciones colocar en la sucesión a un familiar, aprovechando el respaldo popular a MORENA, al que no abonaron en el ejercicio del Poder Ejecutivo Municipal, al contrario, se oponen a la lucha histórica para desterrar el nepotismo y el influyentismo, como forma de usufructuar el poder, para favorecer a una minoría a la que se pertenece que, por ese sólo hecho, de intentar estas maniobras penosas, aparecen ante la opinión pública como antidemocráticos o autoritarios.
A muchos no nos quedó claro, en qué consistió la transformación de Tuxpan, se reprodujeron muchos de los viejos vicios, particularmente “el venderse” como influyentes, como razón para que le vaya bien a Tuxpan, es decir que lo poco o si se quiere, “lo mucho logrado”, fue el resultado de las cualidades únicas de un grupo y en el extremo el intento de inducir a pensar, que se trató del éxito de una persona; mini colectivo que ante el fracaso del plan A, lanzan a un Diputado local que, en el ejercicio de su cargo como legislador, se ha mostrado poco destacado, con uso inadecuado de
la función pública municipal, con complicidades de la CAEV, para presentarse como una persona comprometida con la gestión, apostando a la desmemoria de un pueblo al que piensan tonto, manipulable. Nos imagina olvidadizos, que pasamos por alto su actuar como funcionario público del Ayuntamiento.
La pregunta obligada es: ¿en qué destacó? ¿Acaso cuando fue parte del Poder Ejecutivo Municipal en un puesto relevante, actuaba de la misma manera, “tan servicial y atento”, con esa “capacidad de resolver problemas”? por supuesto que no, seguramente decenas de personas particularmente del INFONAVIT Tenechaco, recordarán, que como consecuencia de la falta de agua se vieron obligados a manifestarse y fueron atendidos por el entonces Secretario Técnico -ahora Diputado-, a quien le plantearon, en primer término, la urgencia del agua potable y recibieron una negativa de apoyo, pues no era un problema que él pudiera resolver, agregando además que sólo el Presidente Municipal (ausente por compromisos de trabajo viernes , sábado y domingo) podía autorizar un apoyo emergente de pipas de agua.
De nada valieron los argumentos de los ciudadanos, que esgrimieron tener varios casos de enfermos, de infantes y ancianos, nada fue suficiente, el Servidor Público permaneció imperturbable e insensible a las necesidades vitales de los vecinos. De lo que se deducen otras preguntas: ¿el personaje ha ejercido la autocrítica? ¿se percató de que la Síndica Municipal, en reiteradas ocasiones señaló irregularidades en los contratos de servicios al Ayuntamiento o de su reiterado voto en contra en la aprobación de los estados financieros de la institución municipal? en definitiva, “no se enteró” pues, solamente ve los intereses de grupo, no los del ciudadano, olvidando que en Tuxpan el pueblo está politizado, en razón de las interacciones, de las reflexiones provenientes de las mañaneras, de las mañaneras del pueblo, espacio de concientización política, que se reproduce en nuestro estado, pero que es negado en el municipio.

