Mi ciudad, y eso ya lo saben ustedes sin necesidad de que yo se los diga, tiene un grave problema de movilidad urbana; en él confluyen circunstancias muy especiales que lo hacen dificilísimo de resolver; a esto aúne que pronto tendrán lugar los Juegos Centroamericanos y del Caribe y tendremos un escenario que se antoja de locos. El Ayuntamiento de Xalapa y el Gobierno del Estado, dicen ya estar trabajando para efectuar un plan de “contingencia” que permita que los atletas que competirán puedan llegar a tiempo a los estadios y sedes deportivas, y que nosotros, xalapeños estoicos y acostumbrados a la mala vida, no colapsemos de una vez por todas de nuestra salud mental.
Muchas cosas se han dicho que se harán, desde la implementación nuevamente de los ejes viales “velasqueños” hasta un Hoy no Circula generalizado, sin embargo, plan, lo que se dice plan, hasta ahora no hay, o al menos no se ha dado a conocer. Mientras eso ocurre nuestro alcalde, Américo Zúñiga Martínez, de cuando en cuando deja atisbar ciertas cosas que se están contemplando hacer de cara a los Centroamericanos, entre ellas la peregrina idea de abrir a la circulación vehicular el paseo de Los lagos.
Con el argumento de que se necesita una ruta rápida para trasladar a los atletas, el alcalde, en entrevista para varios medios locales, dijo que abrirá a la circulación de vehículos una parte de los andadores de Los lagos; es decir, le arrebatará, al menos durante lo que los juegos duren, un espacio peatonal a la gente que a ese paseo acude para realizar actividades deportivas, canófilas y recreativas.
Esto no sólo contraviene la vocación peatonal que ese lugar siempre ha tenido, sino que también revela la poca imaginación de quien se le ocurrió semejante atentado contra uno de los paseos más emblemáticos de Xalapa. Y si digo esto es porque experiencias internacionales demuestran que lo que se tiene que hacer en eventos de esta naturaleza es precisamente lo contrario: peatonalizar en lugar de despeatonalizar.
En Vancouver Canadá, durante los Juegos Olímpicos de Invierno 2010, el gobierno de esa ciudad cerró a la circulación de vehículos cuatro zonas urbanas aledañas a las sedes deportivas. Se llevó a cabo una gran logística para enlazar mediante transporte público las sedes y las villas olímpicas, lo cual logró el cometido de mover a las personas con éxito y sin contratiempos.
En los Juegos Olímpicos de Londres 2012, lo ingleses dieron una muestra al mundo de lo que es organizar y programar un evento con imaginación y sin afectar a los ciudadanos. El gobierno de Londres también cerró a la circulación de vehículos muchas vialidades logrando, además, casi no aumentar el número de viajes en auto durante los juegos. Su estrategia fue aumentar los viajes en transporte público, en bicicletas, las que circulaban tranquilamente por las calles cerradas a la circulación vehicular, y a pie, también por las vialidades peatonalizadas.
Un aspecto clave del plan de Londres involucró el suministro de información para promover el caminar, montar en bicicleta, y el tránsito tanto para los visitantes y residentes. Se alentó a los espectadores a viajar o caminar a los Juegos y se ofrecieron paseos guiados a las sedes olímpicas. Crearon una aplicación para teléfonos inteligentes que permitiera planificar los viajes, así como para alentar el senderismo y se incluyeron mapas de ciclismo, asimismo se dispuso de estacionamientos para más de 2500 bicicletas. Se dirigieron a las empresas locales con una campaña para reducir los viajes en auto y se trabajó con ellas para desarrollar los planes necesarios para alcanzar esa meta.
Con estos dos ejemplos se demuestra que ni como medida emergente se debe atentar contra el espacio urbano más paisajístico de la ciudad, el cual fue concebido única y exclusivamente para uso peatonal.
Decir que se debe abrir una parte de este paseo a la circulación de autos y/o camiones como medida emergente, es demostrar que quienes están al frente de la organización de los Centroamericanos y de los destinos de Xalapa optan por la medida más fácil y no por soluciones eficaces. Los xalapeños debemos exigir: No al paso de vehículos por el paseo de Los lagos. No hay necesidad de atentar así contra la ecología y la vocación de un parque que es ícono de nuestra ciudad.
Alejandro Hernández y Hernández
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