Un regalo de corazón
Hace un par de años falleció mi madre, justamente en el Día Internacional de la Mujer. Comprensiblemente, la pérdida me hizo sentir solo, triste, desamparado. Cuando un ser querido se va, queda un vacío interior que sólo puede llenarse con amor.
En la Biblia, I Juan 4:16 dice: "Dios es amor". Cuando pondero esta cita me puedo imaginar a un Padre bondadoso enseñando a sus hijos y también puedo imaginar a una Madre llena de cariño, alimentando y protegiendo a los mismos. La idea de ver a Dios como Padre y Madre a la vez fue presentada en el año de 1866 por una valiente mujer, Mary Baker Eddy. Esta autora y pensadora estadounidense, a pesar de las restricciones de la época, inspiró a muchas personas con su libro “Ciencia y Salud con la llave de las Escrituras”.
En esta su obra principal, Eddy presenta un sistema de curación basado en la oración y muestra la importancia de establecer una relación con Dios. De hecho así fue como pude encontrar consuelo, sabiendo que Dios estaba presente ahí mismo, comunicándose, amando. También vinieron a mi mente las palabras de Jesús a su madre María y a su discípulo Juan cuando dijo: "Mujer, ahí tienes a tu hijo; hijo, he ahí tu madre" (Juan 19:26-27). Qué forma tan hermosa de sanar la pérdida y traer consuelo y paz.
Y hablando de paz, pienso que no hay mejor regalo para una madre que el ver a sus hijos felices, conviviendo en paz. Una madre que ha creído perdido a su hijo --porque está hundido en los vicios o ha sido víctima de un acto ilícito--, sabe el dolor que produce la impotencia y la desesperación.
Por ello, querido lector, quiero aprovechar la ocasión para invitarte a que oremos por un México mejor; por un país libre del narcotráfico, donde haya seguridad y armonía. Un lugar en donde nosotros y nuestros hijos podamos realmente vivir el reino de los cielos, disfrutando con alegría como niños, sabiendo que Dios nos ama tanto como una madre y que nos enseña y guía como un padre.
Reconozcamos en este mes el importante papel que desempeñamos como hijos y, haciendo una buena obra cada día, sigamos los mandamientos, expresando amor unos a otros, demos a nuestras Madres y a Dios el regalo que se merecen. Demos un regalo de corazón, nuestra devoción y dedicación por siempre.
¡Felicidades mamás!
*Arturo Gudiño Chong es portavoz de la Ciencia Cristiana en México.
Blog: www.saludyespiritualidad.com Twitter: @artsist
