Un voto de confianza

Ahora bien, el nuevo mandatario no podrá hacer nada si le dejamos solo o si nos dedicamos a criticar y condenar en lugar de apoyar. Es necesario confiar en que Dios guiará sus pasos y actuará con verdad y honestidad.

La participación ciudadana es el motor que puede impulsar a México a nuevos horizontes, cada quien desde su trinchera debe actuar de acuerdo a las Leyes y expresar el bien. En México se han cometido muchos errores, pero no debemos juzgar o cerrarnos a las posibilidades “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra” (Juan 8:7).

Es bien sabido que el trabajo en equipo es mejor que el desempeño individual, Andrew Carnegie uno de los más grandes filántropos en la historia dijo: “El trabajo en equipo es el combustible que permite a la gente común alcanzar resultados extraordinarios”, ello me hace pensar que debemos hacer equipo con nuestro gobierno, trabajar juntos en la reconstrucción del país, tener esperanza y tomar acciones, nuestras oraciones deben estar encaminadas a un mismo fin, a una apertura de pensamiento y aceptación. Con valor y humildad respetemos la labor que hacen los funcionarios, imaginemos los resultados de la colaboración y la fraternidad, unamos nuestras manos, corazones y pensamientos en el deseo sincero de un gobierno libre de pecado, que pueda expresar las cualidades Divinas que le pertenecen a la humanidad.

Hace algunos años me tocó vivir una experiencia particular al ingresar un nuevo director a una empresa, los empleados se sentían desconfiados y recelosos de lo que esta persona pudiese hacer, algunos sentían que sus puestos estaban en peligro y el ambiente se torno tenso y hostil. Al llegar el fin de mes, se hicieron los primeros cambios, se decidió despedir a varios empleados y se iniciaron auditorías en los diversos departamentos, pronto se descubrieron fraudes y abusos por parte del personal. Entonces la situación se puso más tensa, había especulación sobre el futuro y gran temor de que la compañía se fuera a la quiebra.

Sin embargo en poco tiempo se pudo comprobar que en realidad se estaba saneando la empresa, quienes se quedaron empezaron a trabajar más eficientemente, se redujeron procesos y se eliminaron tareas que no eran realmente necesarias, las finanzas empezaron a ser saludables y los resultados empezaron a notarse. Meses más tarde se pudo comprobar que el nuevo director había traído bendiciones a la empresa, incluso para aquellos que al parecer habían sido despedidos injustamente, ya que les permitió abrirse camino al desarrollarse en otras empresas.

Cuando hay confianza, estamos teniendo fe en la persona, con fe aceptamos que sus decisiones serán correctas. Como dice en el libro de Job en la Biblia capítulo 18 versículo 11 “Tendrás confianza, porque hay esperanza; mirarás alrededor, y dormirás seguro”.

* Arturo Gudiño Chong es portavoz de la Ciencia Cristiana en México
Blog: www.saludyespiritualidad.com Twitter: @artsis