A los 3 años de su gobierno, Fox ya lo daba por concluido y dejaba a su gabinetazo que se manejará solo. Vinieron las elecciones de 2003 y no obtuvo resultados en el Congreso que le favorecieran. Para la sucesión del 2006 tenía su gallo, Santiago Creel, pero este no se vio favorecido por los militantes y el partido le impone a Felipe Calderón.
Vinieron las elecciones, gana Calderón con todos los azares conocidos, pero en las cámaras vuelve a quedar mal parado. En las intermedias de 2009 similares resultados. La lucha contra el crimen organizado, tantos muertos en forma violenta, la crisis mundial (aunque se incrementaron las reservas y no hubo devaluación estrepitosa), representaron un costo político difícil de sortear.
Para la sucesión de 2012 presenta a su gallo, Ernesto Cordero, pero el partido decide hacer una elección democrática e invita a votar a militantes y adherentes con el resultado victorioso para Josefina Vázquez Mota. Segundo sexenio panista que el presidente se queda con las ganas de designar a su sucesor.
Empieza la campaña de Josefina y todo es un caos tremendo. Todo el equipo de campaña, más parecía que le metían el pie para que se cayera, que ayudarla.
El PAN perdió la presidencia, gubernaturas, escaños en el Congreso, delegaciones en el DF. Total que pasó a ser la 3a fuerza política. Todavía no toman posición y ya hay conflictos entre los plurinominales. Gil y Cordero tienen problemas con Yunes, que porque disque no contaban con que Josefina de inmediato formara un movimiento ciudadano. Se asignan puestos por intereses, Madero presidente del CEN no da una y creo debe irse.
Están desarticulados, sin pies ni cabeza, necesitan regenerarse de abajo hacia arriba y volver a empezar. Creo que se puede aprovechar la inercia de Josefina para empezar a escalar de nuevo.
Ni hablar lo tuvieron, fue suyo y lo dejaron ir.
Gracias, hasta la próxima.
