Entre errores y engaños

Como todo político, colmilludo y mañoso, Andrés Manuel gusta de comprar voluntades entre la gente necesitada. Tomó, desde que fue Jefe de Gobierno, como rehenes a las personas de la tercera edad con su famoso apoyo económico, que si bien si es de mucha ayuda, no fue hecho en forma adecuada para que quienes estuvieran verdaderamente necesitados lo obtuvieran, fue un apoyo universal, por lo que personas con recursos económicos suficientes, lo cobraban. Pero como al señor solo le interesaba contar con el voto de los adultos mayores, sostuvo el esquema populista. A tal punto llegó, que manipuló a los más ignorantes, al grado que había personas que creían que el señor López  les pagaba la ayuda de su bolsa.

En este contexto, se llega la jornada electoral del 1° de julio de 2012 y más pronto que rápido, la república amorosa quedó en el olvido. Además, aunque aparentemente no está en plan bélico, todos sabemos que ésta utilizando el movimiento llamado #YoSoy132, infiltrándolo con los grupos que le secundan, tales como el SME, el CNTE y Atenco, para conseguir sus fines.

Si bien esta elección está plagada de las anomalías que todos conocemos, también es cierto que el tabasqueño tiene cola que le pisen y que acusa por aquí y por allá sin pruebas contundentes, ya sea porque no las tiene o no le conviene sacarlas. De tal manera, con lo que ha presentado como “pruebas”, el panorama de anular las elecciones no parece muy viable. ¿Qué sucederá? ¿Hasta donde será capaz de llegar si el fallo no es a su favor? No lo sabemos, pero lo que sí sabemos, es que le volvió a ganar la soberbia y ha engañado de nuevo.

Si su plan es volver a realizar campaña para el 2018, sería un grave y quizá mortal error, para los partidos de izquierda, volverle a dar su apoyo. Al tiempo.

Gracias, hasta la próxima.