LA MEDALLA DE ORO
Debemos tener los pies bien puestos sobre la tierra, ya que este importantísimo logro no significa que se deban o se vayan a ganar los torneos subsecuentes en los que México participe. Dos aspectos muy importantes a remarcar son: el éxito de este equipo no es solo de los jugadores como muchos dicen, lo es del cuerpo técnico, la federación y los directivos, que a fin de cuentas son los inversionistas de este negocio. En esta ocasión hicieron una extraordinaria labor, que derivó en los resultados obtenidos. Por otra parte, se deben dimensionar las cosas: Brasil es mejor que México.
El comentario de Pelé es verdadero, solo que cada torneo es diferente y en esta ocasión México fue el mejor de los 16 participantes, lo demostró claramente al complicársele únicamente el partido contra Corea del Sur, que terminó con un empate a cero goles. A Brasil se le ganó contundente y me atrevo a decir que el gol de vestidor que metió Oribe Peralta los sentencio. Y eso le dolió a Pelé en el alma. Es claro que Brasil quería ganar la medalla por primera vez, para después en el mundial en casa y los juegos olímpicos en Río, ligar una serie de triunfos. México fue mejor sin ser el mejor.
En otro orden de ideas, fue la segunda actuación más importante de una delegación mexicana, solo debajo de México 68, que fueron nueve medallas y arriba de Los Ángeles 84, que se lograron seis medallas pero dos fueron de oro.
Sobre Paola Espinosa, la mejor clavadista de México en su historia, doble ganadora de medalla en pareja y Campeona mundial hace dos años, podemos considerar que su actuación en lo individual ha sido un fracaso. Por el contrario, María del Rosario Espinosa es la máxima ganadora en juegos olímpicos.
En conclusión, considero que han sido los más hermosos, emocionantes y competidos juegos olímpicos de los últimos 40 años. Las emociones causadas por las marcas de Phelps y Bolt, junto con esta valiosa e inolvidable medalla de oro en el fútbol, valen el calificativo que les he otorgado. Gracias, hasta la próxima.
