La salud mental no depende de compañía

Sería muy útil un servicio 24 horas disponible, en el cual se pudiera llamar a alguien que viniera a la casa, a la oficina, o quizá hasta en una fiesta, y que su compañía fuera segura y confiable. Pero, la cuestión no se va a resolver así.

El cuidado seguro y confiable nos recuerda la relación de los padres con sus hijos; pero cuando uno es adulto, esta sensación de cuidado paternal y maternal se pierde ya sea por la falta de ellos u otro motivo.

Una de las oraciones más populares para llamar por ayuda empieza así: “Padre nuestro que estas en los cielos, santificado sea tu nombre…”

Uno puede pensar en esta oración, cuando se trata de pedir ayuda en casos de emergencia o momentos de escases, pero ¿será útil para llamar por ayuda cuando se siente solo? Y ¿cómo llamarle a este Papá para pedirle compañía?

La autora estadounidense y pensadora cristiana Mary Baker Eddy presenta el sentido espiritual de las primeras lineas de esa oración en su libro Ciencia y Salud: “Nuestro Padre-Madre Dios, todo-armonioso… Tu reino ha venido; Tú estás siempre presente”.

En esta idea innovadora, la autora propone hacer un llamado espiritual no solo a un padre para que con su fuerza nos proteja con seguridad, sino también a una mamá, que nos acompañe, dé su tierno cuidado y esté siempre presente.

Si bien algunas veces no se puede elegir la presencia de alguien más, sí se puede elegir los pensamientos y la calidad de ellos.

Pensar en estas ideas en momentos de soledad ayuda a sustituir los temores y tristezas. Uno entonces puede sentirse tranquilo y desfrutar de buena salud mental, un estado equilibrado y feliz, por saber de la presencia cuidadosa del Padre-Madre espiritualmente siempre presente.

Diana Rojo es Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana para México y escribe sobre salud y bienestar, bajo una perspectiva espiritual.
Twitter: @ComPubMexico
Facebook: facebook.com/ComPubMexico