El horizonte divide fronteras ante una mirada atónita por los rayos del sol que parecen que danzan en un cielo que no puede ser más azul porque ya devoro todos los azules que regala el crisol de día y el lunar cuando la noche cae. La atmósfera da cuenta de ser un gran baño maría que nunca termina en el territorio donde los espejismos si son agua y la serpentina de la vida navega en corrientes que se reencuentran ante si olvidando querer buscar el océano.


Hace unos días caminando por la calle una persona estornudó junto a mi, por lo que lo primero que hice fue decirle ¡SALUD!, en los Estados Unidos se acostumbra decir “God bless you” que significa “Dios te bendiga”. Me parece interesante que en ambos casos lo que se desea es que la persona mejore, y es que al decir ¡salud! estamos realmente bendiciendo a ese alguien. Las enfermedades como la gripe son fácilmente contagiables cuando no estamos preparados para enfrentarlas.

Ver más