
ISON se precipita hacia el Sol a aproximadamente 47 mil kilómetros por hora. El Hubble lo fotografió el pasado 10 de abril cuando se encontraba a 621 millones de kilómetros del astro rey e incluso a esa gran distancia, se ha calentado lo suficiente como para provocar la desgasificación de los gases congelados encerrados en su núcleo sólido.
El cometa C/2012 S1 (ISON) es muy inusual, ya que llega del interior del Sistema Solar por primera vez. Fue descubierto en septiembre de 2012, cuando estaba más lejos del Sol que Júpiter.
El cometa todavía no es visible a simple vista. Los científicos esperan que el próximo 28 de noviembre ISON ofrezca todo un espectáculo al ser incluso más brillante que la Luna.
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