
CIUDAD DE MÉXICO, 10 de julio (Al Momento).- Los planteamientos para la reducción de la población no han permeado, pues se estima que para el 2050, en el mundo se eleve el número de personas a nueve mil millones, y con la constante de quienes más crecen es la gente pobre.
En ocasión del Día Mundial de la Población que se conmemora el próximo 11 de julio, Enrique Cruz García de la Facultad de Estudios Superiores Aragón de la UNAM, detalló que en los últimos 50 años, la población mundial pasó de dos mil millones, a siete mil millones.Indicó que las expectativas para el 2050 son de nueve mil millones, lo que lleva a pensar que “algo sucede, pues los planteamientos que se han hecho para la reducción no han permeado”.
Ante el crecimiento poblacional, dijo que parece dudosa la efectividad de las políticas que se siguen para el control de la fecundidad, y desde esa perspectiva sería conveniente preguntar qué hace falta para hacerlas exitosas, pues se observa que quienes más crecen en número son los pobres, mientras que la clase media y alta son las que cada vez más toman conciencia al respecto.
El estudioso universitario consideró que la educación y la democracia son el camino para un mejor desarrollo humano a nivel global, no obstante dijo que en los países más pobres es donde se carece de ambas estrategias; siendo la democracia un elemento central para ello, su proceso de incorporación en Latinoamérica es lento.
En el mundo persisten diferencias muy notorias. Mientras que las sociedades desarrolladas gozan de un buen nivel de vida, las emergentes viven en condiciones semejantes a las que prevalecían hace dos mil o tres mil años.
Si bien el derecho de la mujer a la educación, como uno de los pilares del avance, aparece expresado en la declaración del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), existen culturas, como las islámicas, donde no tienen acceso, pese a ser ellas quienes educan.
Sobre la vejez, el sociólogo Cruz García refirió que es un factor mundial vinculado a las altas cifras poblacionales, pues en 2050, una de cada tres personas tendrá 65 años o más, y ello debido al avance en la medicina como la aparición de los antibióticos, el mejoramiento en las condiciones de higiene y de seguridad; lo que ha hecho que la esperanza de vida se incremente.
Refirió que por años, la población global permaneció con cambios relativamente pequeños, con un avance lento, pero a partir de los años 40 empezó a crecer a niveles nunca imaginados.
“La aparición de los anticonceptivos debió ser un elemento que los contrarrestara, de hecho lo hizo, pero sólo en el medio urbano y en algunos países; el área rural continuó con el mismo nivel de reproducción”.
Junto al desarrollo poblacional, también crecen las demandas de una mejor economía, calidad de vida y alimentación. La manipulación genética para producir semillas resistentes a la sequía o a plagas, podría ser una alternativa para producir artículos que cubran esos requerimientos, sin embargo, algunas voces señalan que los alimentos transgénicos son dañinos a la salud.
Comentó que se vive un momento crítico respecto al crecimiento de la población en el mundo, ante esas circunstancias consideró que no se pueden aplicar políticas iguales para países con condiciones diferentes.
Aseguró que es necesario dar respuesta a cada uno de los contextos a la hora de plantear soluciones, y en el caso de México, también implica generar políticas diferenciadas para cada una de sus regiones.
En 1989, el Consejo de Administración del PNUD, en su decisión 89/46, recomendó que el 11 de julio se estableciera el Día Mundial de la Población. Esa fecha centra la atención en la urgencia e importancia de este tópico, particularmente, en el contexto de los programas y planes generales de desarrollo, y en la necesidad de encontrar soluciones.
El objetivo de la efeméride es recordar que los habitantes de la Tierra deben tener el derecho a vivir de una forma sana y libre.
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