
Angélica Fuentes acusó a su todavía esposo de intimidación y crimen organizado ante un juzgado de Texas
CIUDAD DE MÉXICO, 28 de octubre- No es sobre un ring ni entre luchadores, pero ya se puede considerar la “Pelea del Siglo”. La protagonizan los todavía esposos Jorge Vergara y Angélica Fuentes, quienes actualmente intercambian querellas y acusaciones por el poder de Omnilife, un grupo distribuidor de suplementos alimenticios y dueño del club Chivas, que según datos de la empresa, facturó más de mil 700 millones de dólares tan solo en 2014.
El round más reciente es la demanda que presentó Fuentes en un juzgado de El Paso, Texas, donde acusa a Vergara de violar la Ley Federal contra la Extorsión Criminal y Organizaciones Corruptas (RICO, en inglés), utilizada por el gobierno estadunidense para combatir el crimen organizado en ese país.
Fuentes acusó a su aún esposo de prácticas ilegales con el propósito de despojarla de sus acciones de Grupo Omnilife, incluida su subsidiaria Grupo Omnilife USA.
A decir de los abogados de la empresaria, la demanda fue interpuesta en la corte del distrito oeste de Texas, en El Paso, ya que supuestamente existen elementos de prueba suficientes para demostrar que Vergara incurrió en prácticas ilegales y corruptas en abril pasado, durante una reunión extraordinaria con accionistas del Grupo Omnilife.
De esta forma, Fuentes responde al último movimiento de Vergara, quien consiguió mantener el poder de la empresa de la que compartían 50 por ciento de las acciones pese a que la empresaria había conseguido ganar un recurso en una demanda mercantil que le permitía en teoría recuperar el control de Omnilife y de Chivas.
En su momento, los representantes legales de Vergara informaron que Fuentes no podía reclamar el poder de las empresas debido a los procesos legales que su esposo interpuso en su contra, en lo que la acusa de fraude y que incluso podrían desencadenar su detención en caso de volver a México.
En respuesta, Fuentes también acusó en la querella presentada en El Paso a Javier Coello, representante legal de Vergara, como “probable responsable de conductas criminales”.
Desde el 1 de abril pasado, en que Vergara anunció la expulsión de Fuentes de todos sus cargos en el grupo, la empresaria reside en Estados Unidos. Incluso, declaró ante los medios de comunicación que su esposo la amenazó con “destruirla en la prensa y organiza manifestaciones en su contra” a menos que cediera el poder de la empresa.
De la maraña de pleitos y acusaciones, lo que queda claro es que Fuentes fue tomada por sorpresa, pues el día en que Vergara echó mano de la policía estatal de Jalisco para expulsar a todo el personal que, según sospechara, le era fiel a su esposa, estaba de vacaciones de Semana Santa con sus dos hijas.
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