El problema de fondo, radica en que el gobierno federal padece una gran sequía de ingresos, el dinero no alcanza para todo y como ya no hay fideicomisos que canibalizar hay que sacar dinero ‘debajo de las piedras’ dijeran…en ese contexto, se han inventado los impuestos ‘saludables’, denominación que es un pretexto, ya que, el consumo de ciertos productos no se reduce por aumentarles los impuestos, es un tema de educación y hábitos alimenticos y si lo quieren comprobar, que le impongan impuesto a ‘gordas’ de chicharrón, tacos y tamales, a ver si es cierto que con eso bajan los índices de obesidad…en fin, revisen lo que nos platica el informado periodista, Darío Celis, en su columna “La Quinta Transformación”: “AHORA QUE EL segundo piso de la 4T tiene una gran necesidad de recursos para 2026, no faltan los legisladores queda bien que quieren plantear más impuestos a ciertos productos. Y la salida más fácil que encuentran los pupilos del subsecretario de Ingresos, Carlos Lerma, es el aumento a la tasa del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, el famosísimo IEPS, del que echan manos los priístas, panistas y ahora también morenistas. Particularmente, a los productos supuestamente nocivos para la salud, como los que le referí aquí el miércoles: los refrescos light. Pero ahora van por la cerveza y bebidas de alta graduación alcohólica. Y no es para menos, en este 2025 se estima recaudar la nada despreciable cantidad de casi 80 mil millones de pesos únicamente en este impuesto especial para bebidas alcohólicas. Recordemos que México es de los países con más impuesto al alcohol: ocupa el quinto lugar en una lista de 50 países que aplican este gravamen. Actualmente, la cerveza tiene una tasa de 26.5% y las bebidas de alta graduación entre 30 y 53% de acuerdo a la graduación alcohólica. La fracción parlamentaria de Morena, que en diputados lidera Ricardo Monreal, intentará justificar como impuestos saludables, pero en el argot legislativo los conocen como impuestos del pecado (alcohol, tabaco y casinos). La premisa es que, supuestamente, al incrementar el impuesto se inhibe el consumo: nada más alejado de la realidad, porque está comprobado que existe una inelasticidad de la demanda. La recaudación sobre el alcohol ha aumentado de forma constante durante la última década, de 38 mil millones de pesos, en 2014, a más de 74 mil millones de pesos, en 2023, con todo y que desde 2024 la tarifa de IEPS a la cerveza se ajusta de acuerdo a la inflación. La cerveza es el principal mercado en ventas de alcohol, con casi 93% de participación”
