


CIUDAD DE MÉXICO, 26 de septiembre (Al Momento Noticias).- Pintora, escultora, performer, cineasta, diseñadora de moda e incluso escritora es Yayoi Kusama, una artista japonesa que imprime en casi toda su obra su obsesión mayor: lunares, los que pinta desde que tenía 10 años y que refleja en diversos materiales e instalaciones, algo de lo que se podrá aprecia a partir de hoy en el Museo Tamayo Arte Contemporáneo.
Yayoi Kusama. Obsesión infinita es una retrospectiva de 100 piezas que la mujer de 85 años y nacida en Matsumoto, realizó entre 1949 y 2013.
Dentro se éstas se encuentran las más representativas de la artista como Infinity Nets, Kusama’s Self-Obliteration, además de videos con sus happenings en Nueva York como FlowerOrgy; y las tan apreciadas y esperadas instalaciones como el cuarto lleno de puntos fluorescentes I’m here but nothing o el Infinity Mirror Room, lleno de espejos y luces multicolor.
De acuerdo al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), la exposición presenta un recorrido exhaustivo por sus pinturas, trabajos en papel, esculturas, videos, slideshows e instalaciones.
Además, precisó, se muestra la trayectoria de la artista desde el ámbito privado a la esfera pública, desde la pintura al performance, del estudio a la calle.
OBSESIÓN Y LOCURA

Muchos afirman que la autodenominada “princesa de los lunares” padece esquizofrenia, algunos otros señalan que es sólo un trastorno obsesivo compulsivo, pero lo que sí ha reconocido ella misma es que desde muy joven comenzó con problemas psiquiátricos.
La curadora británica Frances Morris, encargada de la muestra junto con el franco-canadiense Philip Larratt-Smith, narró a El País, que la artista se obsesionó con ser famosa desde que tenía 15 años, y lo cumplió porque “es parte de su ADN”.
Cuenta que a sus 85 años continúa pintando a diario, a partir de las nueve de la mañana y hasta la noche, cuando regresa al hospital psiquiátrico donde ingresó voluntariamente desde 1977.
Trabaja en un estudio en Tokio, a unas pocas cuadras del nosocomio ubicado en el barrio de Shinjuku, junto a un grupo de asistentes que en realidad son como su familia. Una vez terminada su jornada laboral, se quita el delantal y regresa a la clínica donde “sólo está su cama, su verdadero hogar es el estudio”, precisa Morris.
La especialista señala al rotativo que esa obsesión por los puntos en el trabajo de Kusama, es una representación de las alucinaciones que sufre desde que era una niña.
En su arte está plasmado el mundo que le venía a la cabeza, nublado por una red infinita de círculos ypolka dots, indica.
“Puede que esté loca, pero es muy talentosa”.
Lo notorio es que Kusama siempre supo cómo atraer la atención a través de su propia imagen, como hasta ahora.
La muestra de esta artista estará abierta al público hasta el 18 de enero de 2015, de martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas. Destaca que antes fue presentada en Argentina y Brasil, donde recibió más de dos millones de visitas. No te la puedes perder.
AMN.MX/jcm
