En promedio, desde 2007 se agrede a un periodista cada 26.5 horas, así lo señala el reporte Disentir en silencio: violencia contra la prensa y criminalización de la protesta.

Juan Carlos Aguilar
CIUDAD DE MÉXICO, 18 de marzo (Al Momento Noticias).- En 2013 se registraron y documentaron 330 agresiones contra periodistas, trabajadores de prensa e instalaciones de medios de comunicación en México, convirtiéndose así en el año más violento desde 2007, según el reporte Disentir en silencio: violencia contra la prensa y criminalización de la protesta, presentado por la organización Artículo 19.
De estas 330 agresiones, 286 fueron cometidas contra periodistas, de las cuales cuatro fueron asesinatos y un periodista permanece desaparecido.
De todos se pudo identificar su cargo, excepto de uno. El resto queda así: 124 reporteros o reporteras; 116 periodistas audiovisuales; 30 contra directivos; cuatro columnistas; cuatro empleados no editoriales del medio; tres caricaturistas; dos escritores; un documentalista; y un estudiante.
Durante la presentación del reporte, en el Centro Cultural de España, el director de Artículo 19, Darío Ramírez, destacó que, en promedio, desde 2007 se agrede un periodista cada 26.5 horas, es decir, uno diario.
El reporte destaca que en 2013 fueron atacados 39 medios de comunicación, que representa 10 por ciento del total de las agresiones, las cuales tienen un efecto inhibidor para ejercer la libertad de prensa.
Según el reporte, los estados más violentos fueron el Distrito Federal, Veracruz, Chiapas, Tlaxcala, Oaxaca, Coahuila, Baja California y Guerrero.
Darío Ramírez -a quien le fue allanada su casa el pasado 16 de marzo para robarle documentos de trabajo, una computadora y otras pertenencias- fue claro: “No hay buenas noticias; el vaso está medio vacío. El deterioro de la libertad de expresión ha sido contante en los últimos años”.
Un dato que explica la impunidad del 99 por ciento de las agresiones contra la prensa es que seis de cada diez agresiones son perpetradas por funcionarios públicos. Los principales agresores son los funcionarios públicos (59.3 por ciento); organizaciones públicos (21.1 por ciento); particulares (11.5 por ciento); crimen organizado (6.7 por ciento); y partidos políticos (1.4 por ciento).
No obstante este adverso panorama, Ramírez se permitió ver un poco el vaso medio lleno. Dijo que las movilizaciones que en los últimos meses se han presentado en 21 estados de la república son un hecho inédito en todo el mundo y muestran el descontento de la sociedad por este tipo de agresiones.
Aunque, eso sí, lamentó el hecho de que estas exigencias traducidas en marchas y protestas no hayan llegado a las primeras planas de los periódicos.
