
CIUDAD DE MÉXICO, 25 de febrero (Al Momento Noticias).- Se cumple un año de la detención de la otrora todopoderosa lideresa magisterial, Elba Esther Gordillo, y debido a sus problemas de salud no ha pisado su celda en el Centro Femenil de Readaptación Social de Tepepan, en Xochimilco.
Desde su captura, aquel 26 de febrero de 2013, “La Maestra” fue conducida al penal de Santa Martha y durmió dos noches en el área de enfermería; a partir de la tercera, lo hizo en su cama individual de la Torre Médica de Tepepan.
En su habitación individual del Aislado 2 del Hospital General de dicha torre, de 3 por 5 metros, hay una cama clínica de posiciones múltiples con barandales, una maceta, un sillón reposet, un calefactor y una maleta llena de libros.
No hay radio, no hay televisión, no hay periódicos. A veces le llevan revistas. Su interacción con las reclusas es limitada.
En ese lugar es atendida de las 14 afecciones, que según sus médicos padece, entre ellas, insuficiencia renal, hipertensión, hepatitis C. En enero la operaron del maxilar y tiene dos operaciones pendientes: una hernia en la parte media del lado izquierdo y otra en el talón derecho.
Con ella y sus presuntos cómplices, las autoridades rompieron la regla de un convenio vigente desde octubre de 2011, que obligaba a internar en penales federales a todos los consignados por la Procuraduría General de la República (PGR). La excepción se hizo por cuestiones de salud.
La lista de visitantes de Gordillo en Tepepan se reduce a su familia: sus hijas Mónica Arreola y Maricruz Montelongo; su yerno Fernando González; sus nietos Othón de León Arriola y René Fujiwara, con sus respectivas novias Paulina Arellano Castelo y Erika Lorena Trejo Angulo.
Además, su hermana Martha Gordillo, su sobrino Ismael Hernández Gordillo y los abogados Marco Antonio del Toro y Ramón Mondragón Tenorio.
Según las personas que tienen contacto con la ex lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), a un año de su detención se le nota triste y deprimida.
Y cómo no, después de todo el poder que concentró durante los casi 24 años (del 1 de diciembre de 1988 hasta el 26 de febrero de 2013) que estuvo al frente del SNTE, gracias a lo cual llegó a manejar presupuestos millonarios que supo utilizar en beneficio personal.
Hasta hace un año, Gordillo Morales era una mujer libre. Tenía poder y dinero. Era presidenta del sindicato más grande de América Latina, con poco más de un millón 500 mil trabajadores afiliados.
Con apenas la Normal básica concluida, “La Maestra” obtuvo dos plazas, una de maestra y otra de directora de primaria, por las que cobraba 38 mil pesos al mes en promedio, pero desde 1977 que fue electa secretaria general de la Sección 36 del SNTE en el Estado de México, no se volvió a parar en un salón de clases.
Como dirigente del SNTE desde 1989 controlaba uno por ciento de las cuotas sindicales de una nómina cercana a los 19 mil millones de pesos mensuales.
Esos recursos, que Gordillo manejó a discreción, son la clave de las acusaciones de lavado de dinero y delincuencia organizada que pesan sobre ella.
La PGR y el Servicio de Administración Tributaria (SAT) descubrieron que en tan sólo dos cuentas del Banco Santander, el SNTE tuvo ingresos de 30 mil 644 millones 780 mil 959 pesos del 2009 a 2012, es decir, siete mil 661 millones al año.
Cuando la Secretaría de Hacienda rastreó el destino de esos recursos, descubrió egresos desorbitados en conceptos ajenos a los gastos de representación sindical.
Ese dinero salía de las arcas del gremio con la firma, entre otros, del actual líder Juan Díaz de la Torre, a quien la PGR no ha tocado, y se depositaba a Nora Guadalupe Ugarte Ramírez, Isaías Gallardo Chávez y José Manuel Díaz Flores, tres coacusados con Gordillo, quienes realizaban transferencias para cubrir el tren de vida de la ex lideresa.
El mayor gasto de Gordillo era por concepto de “aviación”, ya fuera para la compra o arrendamiento de aeronaves.
De 2009 a enero de 2013, la empresa Avemex recibió de los intermediarios de la maestra o de empresas que éstos fundaron 3 millones 370 mil 696 dólares.
El segundo rubro detectado por el SAT es el del gasto en exclusivas tiendas en Estados Unidos, donde adquiría sus bolsas, zapatos, joyas y vestidos de marcas exclusivas que lucía en los eventos a que acudía.
Gordillo Morales tenía a su nombre la cuenta 047970004041 en Neiman Marcus, a la que Guadalupe Ugarte transfirió 2 millones 100 mil dólares en 22 transferencias del 25 de marzo de 2009 al 23 de enero de 2013.
Isaías Gallardo pagó en el mismo periodo 900 mil dólares en 9 transferencias en favor de otra cuenta de la tienda, aunque el nombre del titular no se revela en los documentos hacendarios.
En total, 39 millones 522 mil 500 pesos se pagaron a Neiman Marcus. Los otros destinos del dinero fueron las entidades Cooperative Verenging Global Strategies, con 2 millones de dólares, y la denominada Sociedad de Asia y América S.A. de C.V., que recibió un millón 860 mil dólares.
En el amplio expediente judicial de la maestra pueden encontrarse transferencias de un millón de dólares a la institución helvética LGT Bank Switzerland LTD; de 200 mil dólares a Merrill Lynch y de 175 mil dólares a Morgan Stanley de Nueva York.
Algunas fueron para cubrir los gastos de sus inmuebles en California, administrados por HA Property Management & Processing Services, empresa localizada en un domicilio de su nieto Othón Francisco de León Arriola, en San Diego.
Héctor Rivera Ávila, el representante de HA Property, recibió en poco más de tres años 41 depósitos por 1 millón 159 mil 574 dólares, que equivalen a 14 millones 646 mil 945 pesos.
Depósitos de 21 mil 250 dólares por joyas en Chanel Fine Jewelry; de 175 mil dólares a la Alex Em Gallery de Nueva York, de 230 mil dólares para la librería de Antaño de Buenos Aires, de 687 mil 500 dólares para la inmobiliaria argentina Dypsa Desarrollos y Proyectos.
Según sus familiares, esos recursos eran para financiar el programa de relaciones públicas del SNTE, el cual tenía alianzas con otros sindicatos, funcionarios públicos, intelectuales, académicos, investigadores, en México y en el extranjero.
Hoy todo este poder y esplendor está bajo la sombra. Congelado. Y de todas esas relaciones públicas y alianzas, “La Maestra” no ha visto a ninguno.
Además, en el sindicato magisterial, nadie se atreve a decirse elbista.
Una clara muestra de su declive se vivió el pasado 6 de febrero cuando la ex lideresa del SNTE celebró su cumpleaños 69 en la cárcel de mujeres de Tepepan.
En esta ocasión, la celebración consistió en la visita de sus familiares, quienes le llevaron comida, pastel, flores y globos, a diferencia de años anteriores, en los que solía tener fiestas con cientos de invitados de los ámbitos político, educativo y empresarial del país.
En 2012, el año de la elección presidencial, la acompañaron en su festejo personajes como el gobernador del estado de México, Eruviel Ávila, y el actul secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.
Un año más tarde, abierto el pleito con el presidente por las reformas, a su fiesta sólo se asomaron el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle; el subsecretario Roberto Campa y la panista Gabriela Cuevas, su aliada. Los demás invitados fueron su séquito de operadores y la totalidad de los miembros de la dirección nacional del SNTE.
Hoy, ninguno de los dirigentes magisteriales que se beneficiaron del poder de la maestra la han visitado. Y Juan Díaz de la Torre, actual dirigente, ha declarado que ni siquiera sabe dónde queda el penal de Tepepan.
AMN.MX/bhr
