
CIUDAD DE MÉXICO, 7 de febrero (Al Momento Noticias).- Tras las rejas, la ex lideresa magisterial, Elba Esther Gordillo, cumplió la víspera 69 años.
En un ambiente completamente distinto al registrado hace un año cuando miles de integrantes de la Sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), la aclamaban en el auditorio sindical de la colonia Los Reyes Iztacala, Tlalnepantla, ayer nadie clamó su nombre o la recordó siquiera.
En aquella ocasión, la lideresa pronunció su último discurso público en el que aseguró: “si Elba se va hay otros que puedan dar la pelea”.
Y advirtió: “me voy cuando los maestros lo pidan, las amenazas no me quitan”. Dos semanas después, fue detenida por autoridades federales en el aeropuerto de Toluca, Estado de México, acusada de uso indebido de mil 200 millones de pesos de las cuotas sindicales y más tarde se le acusó de lavado de dinero y defraudación fiscal.
Un pastel, charolas con comida del restaurante El Danubio, un enorme ramo de alcatraces y rosas, un arreglo de orquídeas y ocho globos fueron los regalos para la maestra por su cumpleaños 69.
La familia de la ex lideresa del SNTE acudió a festejarla al penal femenil de Tepepan donde se encuentra detenida desde hace casi un año.
La primera en entrar fue su hija, la senadora Mónica Arriola.
Después ingresaron Othón Arriola, nieto de la maestra; Paulina, novia de otro nieto, René Fujiwara; y su hermana Martha Gordillo.
Sin embargo, las autoridades del reclusorio solo dejaron pasar la comida. En la puerta se quedaron las flores y los globos.
El festejo inició a las 15:00 horas y se extendió hasta después de las 7:00 de la noche.
Todos ellos llegaron a una de las áreas aisladas en la Torre Médica del Centro Femenil de Readaptación Social de Tepepan para ver a la maestra, quien en las últimas décadas convocó a la clase política a festejar su cumpleaños en diferentes escenarios, unas veces lo hizo en su casa ubicada en la zona exclusiva de las Lomas de Chapultepec o en la ciudad de Cuernavaca, en la casa de su mamá, Estela Morales.
Hace un año, en medio de la confrontación por las reformas educativa y laboral, la dirigente concentró a cerca de 500 personas en la sede del sindicato, ubicada en la Puerta del Sol en Santa Fe, en el Distrito Federal. A la cena llegaron algunos de los cercanos a la dirigente, entre ellos el ex secretario de Educación Pública, Reyes Tamez Guerra.
AMN.MX/bhr
