
Carlos Slim, Germán Larrea, Alberto Bailleres y Ricardo Salinas Pliego. Foto: Milenio
CIUDAD DE MÉXICO, 25 de junio.- En México impera la desigualdad, la falta de crecimiento económico y la pobreza, asegura un estudio de Oxfam México.
De acuerdo con el informe “Desigualdad Extrema en México: Concentración del Poder Económico y Político”, realizado por el académico del Colmex y la UNAM, Gerardo Esquivel, la riqueza se encuentra concentrada “en un grupo selecto de personas que se han beneficiado del poco crecimiento económico del que ha gozado México en las últimas dos décadas”.
Señala que México tiene mucha más desigualdad que el promedio de todos los países de la muestra del Standardized World Income Inequality Databese, con datos de entre 2008 y 2012. Es decir, de los 113 países que fueron evaluados, 75 por ciento de estos son menos desiguales.
“México está dentro del 25 por ciento de los países con mayores niveles de desigualdad en el mundo y es uno de los países más desiguales de la OCDE”, detalla el estudio.
El documento asegura que pese a no haber cifras oficiales sobre la riqueza, estimaciones no oficiales como el Global Wealth Report 2014 de Credit Suisse, en México 10 por ciento de los más ricos concentran el 64.4 por ciento del total de la riqueza nacional.
Dicha cifra excede por mucho el promedio que corresponde a los millonarios de otros países, quienes concentran apenas 29 por ciento de los recursos de sus respectivos países, revela Oxfam con base en el reporte de Wealth Insight.
El informe señala que mientras la fortuna de cuatro mexicanos crece constantemente, la economía nacional y el ingreso del resto de los demás están estancados; es decir, los salarios promedio no crecen y la pobreza persiste.
Puntualiza que la fortuna de Carlos Slim, Germán Larrea, Alberto Bailleres y Ricardo Salinas Pliego, de entre 2003 y 2014, representó 9 por ciento del PIB nacional, lo que significa que mientras el PIB per cápita crece a menos de uno por ciento anual, la fortuna de los individuos más ricos se multiplica por cinco.
Para Oxfam, es necesario que cambie la concepción de la política social, pues las tasas de pobreza son las mismas que hace dos décadas, pues conforme aumenta la población, el número de pobres en México crece en proporción similar.
El informe de Oxfam afirma que en lugar de continuar con múltiples programas asistencialistas que solo buscan mitigar la profundidad y extensión de la pobreza, el Estado debe enfocarse en una política social basada en los derechos a la alimentación, la educación, la salud, etcétera.
“El cambio de enfoque debe cambiar nuestro pensamiento en cuanto al Estado: ya no uno que dé, sino uno que garantice. Lo anterior implica la construcción de un auténtico Estado Social, que es más amplio que ese caduco Estado del Bienestar”, asegura.
AMN.MX/dsc/bhr
