
Gonzalo Galván Castillo, de 64 años, era obispo de Autlán desde el 26 de octubre de 2004
Es señalado por encubrir al cura pedófilo Horacio López
CIUDAD DEL VATICANO, 25 de junio (Al Momento Noticias).- El Papa Francisco aceptó la renuncia del obispo mexicano de Autlán, al sur de Jalisco, Gonzalo Galván Castillo, acusado de encubrir a un cura pedófilo.
El obispo Galván, de 64 años, renunció antes del plazo establecido por el derecho canónico de 75 años por razones de salud, según precisó el Vaticano.
En un breve comunicado, la sala de prensa de la Santa Sede informó que Francisco aceptó la dimisión según el artículo 401.2 del Código del Derecho Canónico, la ley fundamental de la Iglesia Católica.
Ese apartado considera las renuncias anticipadas de los obispos por enfermedad y “otra causa grave” que disminuya la capacidad para desempeñar el cargo.
Nacido en León (Guanajuato) el 10 de enero de 1951, Galván Castillo era obispo de Autlán desde el 26 de octubre de 2004. En las últimas semanas había acusado un “problema de salud” de naturaleza muscular, aunque no aclaró cuál.
Durante su ministerio fue acusado de mala gestión y de supuestamente encubrir a sacerdotes culpables de abusos sexuales contra menores.
La prensa mexicana desde hace tiempo reportó del caso de un joven de nombre Eric, quien habría denunciado al prelado los abusos sexuales que habría sufrido en 2002, cuando tenía 11 años, de parte de un sacerdote identificado como Horacio López.
Años más tarde la propia víctima y su familia acusaron al obispo de negligencia, al advertir que el presbítero en cuestión no sólo no había sido alejado del ministerio sacerdotal, sino que se le había cambiado de parroquia y hasta de diócesis.
El caso nunca se aclaró, como tampoco las quejas que se elevaron contra Galván Castillo de una falta de idoneidad para conducir la diócesis, por ausencia y falta de personalidad.
Desde que el Papa Francisco autorizó el 10 de junio pasado la creación de un tribunal para juzgar por el delito de “abuso de poder” a los obispos que han encubierto a curas pedófilos, se han multiplicado las renuncias de obispos.
En febrero pasado Francisco instó en una carta solemne a los obispos de todo el mundo (cerca de cinco mil) a no encubrir por ningún motivo casos de pederastia, un fenómeno que afecta en distintos grados a la Iglesia de todos los continentes.
El tema de los abusos sexuales a menores cometidos durante décadas por curas es el más delicado y complejo para la jerarquía de la Iglesia Católica, acusada de haber encubierto durante largo tiempo a curas pedófilos, en particular transfiriéndolos y desoyendo y minimizando las quejas de las víctimas.
En los últimos 20 años han sido denunciados miles de casos de abusos sexuales contra niños y adolescentes por parte de curas, en particular en Irlanda y Estados Unidos, en general cometidos entre los años 1960 y 1990.
AMN.MX/bhr
