En la mira operadores de Los Caballeros Templarios

En la mira operadores de Los Caballeros Templarios

 

MORELIA, MICHOACÁN, 28 de febrero (Al Momento Noticias).- Con la captura de Servando Gómez Martínez, “La Tuta”, realizada la madrugada de este viernes, sólo faltan por detener como los principales operadores del grupo criminal “Los Caballeros Templarios”, Ignacio Rentería Andrade, “El Cenizo”, quien era jefe de plaza en Uruapan, y Fernando Cruz Mendoza, “El Tena”.

Desde que inició operaciones la Comisión para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán, en enero del año pasado, la primera detención importante fue la de Jesús Vázquez Macías, “El Toro”, jefe de plaza de las comunidades en Tepalcatepec, el 17 de enero de 2014 en el poblado de Caleta de Campos, en Lázaro Cárdenas, junto a dos de sus cómplices.

De 37 años de edad, originario del municipio de Aguililla, lo acusan por posesión de armas de fuego y delitos contra la salud en la modalidad de posesión de metanfetaminas y clorhidrato de cocaína. Se encuentra recluido en el penal federal número 5, en Villa Aldama, Veracruz, y era el terror en Tepalcatepec para jovencitas, a quienes violaba, además de mandar asesinar a sus presuntos enemigos en dicha zona.

A su vez, Dionisio Loya Plancarte, “El Tío”, fue capturado el 27 de enero de 2014, en posesión de armamento de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas y quien presuntamente controlaba el tráfico de estupefacientes en Morelia. Lo detuvieron en una casa en la capital michoacana donde se le halló escondido en un clóset, sin registrar oposición.

Originario de Apatzingán, ya se encuentra recluido en el penal de máxima seguridad en El Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México y se le recuerda por haber retado, vía video en Youtube, a “un duelo” a muerte a Hipólito Mora, entonces líder de las autodefensas en La Ruana, tenencia de Buenavista Tomatlán.

Un mes después, Francisco Galeana Núñez, “El Pantera”, fue abatido el 27 febrero por fuerzas federales durante un operativo realizado en Arteaga, Michoacán. Era jefe de plaza del crimen organizado en Apatzingán, y se le achaca entre sus crímenes, los asesinatos de 18 cortadores de limón de La Ruana y Buenavista, el 10 de abril de 2013. Igual que a Nazario Moreno, “El Chayo”, ya lo habían dado por muerto tras un enfrentamiento con elementos federales en el poblado de Charapando, municipio de Gabriel Zamora, en abril del año pasado.

Sin embargo, el hecho más relevante desde la puesta en marcha de la estrategia federal en Michoacán, se dio el 9 de marzo de la anualidad pasada cuando resultó abatido por fuerzas federales en Tumbiscatío, “El Chayo” Moreno, quien se resistió al arresto y por ello recibió disparos, dos de ellos dieron en su tórax, según la autopsia.

Nazario Moreno, igual con el mote de “El Más Loco”, era el jefe de la organización criminal, quien ordenaba ejecuciones, secuestros y demás ilícitos, incluso se reunía con políticos, empresarios, comerciantes, profesionistas, a quienes previamente mandaba llamar a su “Fortaleza” y les daba indicaciones de cómo actuar para ayudar a la “empresa”, como denominaba al cártel del narcotráfico y hasta establecía el precio de carne, tortilla, limón, aguacate y otros productos.

Mientras que el 15 de marzo de 2014, elementos de la Policía Federal (PF) detuvieron cerca del poblado Los Olivos, en La Huacana, a Rey Santibáñez Cornejo, quien dijo ser jefe de plaza en el puerto de Lázaro Cárdenas, y brazo derecho de “El Cenizo”, jefe de plaza en Uruapan.

El segundo suceso relevante se dio tras dar muerte a Enrique Plancarte Solís, “El Kike” o “La Chiva”, quien se resistió a los marinos y finalmente fue víctima de las balas el 31 de marzo del mismo año en el municipio de Colón, Querétaro, donde se refugiaba. Era del círculo de liderazgo junto a Nazario Moreno y Servando Gómez Martínez; tenía a su mando la zona de Nueva Italia, y era uno de los principales traficantes de narcóticos hacia Estados Unidos; además actuaba como enlace para la conservación de mercados y rutas, y ofrecían por él 10 millones de pesos.

Era el principal operador financiero de “Los Caballeros Templarios”, de nombre Samer José Servín Juárez, quien falleció debido a un paro cardiorrespiratorio por complicaciones de diabetes mellitus, el 23 de abril del año anterior en un hospital particular de Morelia. Cuando era velado, militares “aseguraron” su cuerpo con el propósito de comprobar su identidad. Era de los cercanos a Servando Gómez, utilizaba diversas empresas para blanquear los recursos obtenidos por sus actividades ilícitas, y la recompensa de la PGR por reportes acerca de su paradero era de 10 millones de pesos.

El 9 de mayo siguiente se dio la detención tras un enfrentamiento con policías federales en La Mira, de Lázaro Cárdenas, de Héctor López Andrade, “El Chivo”, jefe de plaza en los municipios de Tumbiscatío y Arteaga, área de influencia de “La Tuta”, y allegado a éste.

El pasado 6 de junio fue aprehendido uno de los sicarios, de nombre Pedro Naranjo García, originario de Tumbiscatío, acusado del asesinato de 15 personas de una misma familia en la Tenencia El Alcalde, de Apatzingán en agosto de 2013, a quienes posteriormente inhumó sus cuerpos en un predio de la misma localidad; todo bajo las órdenes de Nazario Moreno. Ya se le dictó auto de formal prisión en el Cereso “David Franco Rodríguez” de Charo.

Huber Gómez Patiño -uno de los tres hijos de Servando Gómez y Ana Patiño-, fue capturado el 21 de junio anterior en Arteaga -centro de operación de Servando Gómez y donde tiene múltiples propiedades- por efectivos de la PF. De 22 años de edad, amenazó de muerte a sus captores y lo acusaron de portación de arma prohibida y contra la salud, delitos por los cuales enfrenta juicio en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) de El Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México.

Pablo Magaña Serrato, “La Morsa”, una de las personas más cercanas a “La Tuta”, cayó el 30 de septiembre último en la comunidad de Lagunillas, municipio de La Unión, Guerrero, ubicado a tan solo 25 kilómetros de Zihuatanejo y colindante con el estado de Michoacán, por el lado de Lázaro Cárdenas. Junto con él se logró la aprehensión de 11 de sus escoltas, y se hacían pasar como autodefensas.

“La Morsa” se posicionó dentro del grupo delincuencial como operador de trasiego de drogas, contrabando, secuestros, extorsión, homicidio, asaltos bancarios, bloqueo de carreteras, ataques a policías federales, y robo de vehículos. Su principal centro de operaciones es la ciudad de Zitácuaro, donde fue también jefe de plaza hasta 2010, y era catalogado de los más violentos.

Se le acusa de planear y participar directamente en la emboscada contra agentes federales, en el kilómetro 174 de la carretera Morelia-Toluca; así como en la que murieron 12 elementos de la Policía Federal, y 17 más resultaron heridos, el 14 de junio del 2010, en Zitácuaro, además de encabezar los enfrentamientos del 8 y 9 de diciembre del 2010 en Michoacán, donde bloquearon carreteras, incendiaron vehículos, gasolineras y saquearon cajeros automáticos, tras el presunto asesinato de “El Chayo” Moreno.

La madrugada del pasado 18 de octubre elementos de la PF lograron la captura de Mario Alberto Romero Rodríguez, “El Tucán”, identificado como un personaje cercano a Servando Gómez Martínez y presunto jefe regional de los Caballeros Templarios. La detención fue en la colonia Condesa de la Ciudad de México, y está recluido en el Cefereso de El Altiplano.

Es catalogado como el principal organizador de actos violentos en contra de grupos de seguridad civiles, como fueron los bloqueos e incendios de vehículos ocurridos el 5 de enero de 2014 en Antúnez, en los que se utilizó, bajo amenaza, a la población civil para que participara en dichos eventos. También está señalado por orquestar la emboscada a elementos de Ejército Mexicano en el poblado Las Anonas, municipio de Apatzingán, en el que falleció un militar y cinco resultaron heridos.

Días después, el 22 de octubre, se detuvo a la primera esposa de Servando Gómez, Ana Patiño López, sobre la carretera Morelia-Zinapécuaro, a la altura del Aeropuerto Internacional “Francisco J. Múgica”, ubicado en el municipio de Álvaro Obregón. La mujer iba a bordo de un vehículo, con reporte de robo, y tenía más de 119 mil pesos mexicanos y 6 mil 350 dólares en efectivo, además de material y equipo de cómputo, fotográfico, seis equipos de comunicación y cinco cajas de medicamento controlados.

AMN.MX/fm