
JERUSALÉN, 29 de enero (Quadratín México).- Una tensa calma se percibe este martes al mediodía en la plaza Tahrir, después de una noche de destructores enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes opositores al gobierno del Dr. Mursi. Por primera vez en días, la céntrica plaza está parcialmente abierta al tráfico. Alrededor del Palacio Presidencial de Heliópolis se vieron a pocos manifestantes y una presencia ligera de las fuerzas de seguridad.
Ayer lunes continuaron los enfrentamientos por cuarto día consecutivo en el centro de El Cairo entre manifestantes y fuerzas de seguridad, dejando decenas de heridos de ambos lados. Los manifestantes lanzaron piedras y cócteles molotov. Las fuerzas de seguridad respondieron con gases lacrimógenos. Saqueadores irrumpieron en el Hotel Semiramis ubicado prácticamente a orillas del Nilo y cerca del Museo de El Cairo, causando graves daños.El primer ministro Hisham Qandil inspeccionó la zona del Nilo y la ruta costera cerca de la plaza Tahrir esta mañana. Las fuerzas de seguridad han emplazado fortificaciones alrededor del edificio del gobierno, después de varios intentos infructuosos de los manifestantes para tomarlo por asalto. Abdel-Fatah el-Sisi, el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas egipcias y ministro de Defensa y Producción Militar, que también es Presidente del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas desde el 12 de agosto de 2012, advirtió en un discurso pronunciado ante los cadetes de la academia militar, que el conflicto político actual podría conducir al colapso del Estado y que la protección del Canal de Suez fue uno de los principales objetivos del despliegue del ejército a las ciudades cercanas sacudidas por la violencia. Es el primer comentario de tan alta fuerte militar desde el inicio de la última crisis del país que comenzó la semana pasada por el segundo aniversario del levantamiento egipcio.
Los intentos de Mursi para frenar la ola de violencia política no parecen haber tenido mucho éxito, mientras el país se hunde cada vez más en el caos y la anarquía. Hasta el momento, cerca de 60 personas han muerto en cinco días de disturbios.
Mientras tanto, un nuevo elemento imprevisto aporta a la ola de inestabilidad política: un misterioso grupo de jóvenes enmascarados llamado el Bloque Negro, se presenta como el defensor de los manifestantes opuestos al gobierno del presidente islamista. Se jactan que están dispuestos a usar la fuerza para luchar contra los islamistas que han atacado a los manifestantes en el pasado – o en contra de la policía si se excediera en las medidas contra las manifestaciones. Los jóvenes con rostros ocultos bajo máscaras negras han aparecido entre los que arrojaban piedras a los manifestantes en enfrentamientos con la policía en los últimos cinco días en la ola de violencia política que ha sacudido al país. Durante las protestas en El Cairo de ayer, jóvenes enmascarados celebraban agitando sus manos con los signos V de la victoria, en torno a un vehículo policial blindado que estaba en llamas en medio de la plaza Tahrir. Su aparición ha suscitado preocupación, incluso entre los miembros de la oposición, que temen que el grupo pueda desencadenar represalias islamistas o que pudiera ser formado por infiltrados para estigmatizar su movimiento. Simpatizantes islamistas del Presidente Mursi llaman al grupo “milicia” y lo han utilizado para mostrar que la oposición es una fuerza violenta que destruye la nación.
QMX/yb/arm
