
La mandataria durante su recorrido en compañía de su hija Paula
BRASILIA, 1 de enero (Al Momento Noticias).- La presidenta brasileña Dilma Rousseff inició su segundo periodo de gobierno en una ceremonia que se realizó en el Congreso y a la cual asistieron varios gobernantes de la región.
Los actos vinculados al nuevo juramento de la mandataria comenzaron con el paseo de Rousseff en un Rolls Royce descubierto por la Explanada de los Ministerios, en un recorrido entre la Catedral Metropolitana y el Congreso donde fue saludada por los brasileños.
En la sede del Poder Legislativo, la gobernante fue recibida por los presidentes del Senado, Renán Calheiros, y de la Cámara de Diputados, Henrique Eduardo Alves, tras lo cual saludó al titular del Supremo Tribunal Federal, Ricardo Lewandowski.
La sesión solemne del Congreso donde Rousseff y su vicepresidente, Michel Temer, juraron por un nuevo periodo de gobierno fue abierta por Calheiros, quien fue el encargado de tomar el “compromiso constitucional” a ambos.
“Prometo mantener, defender y cumplir la Constitución; observar las leyes; promover el bien general del pueblo brasileño, sustentar la unidad, la integridad y la independencia de Brasil, así lo prometo”, juró la mandataria.
Tras la ceremonia, la mandataria brasileña recibió honores militares con una salva de 21 tiros de cañón y pasó revista a las tropas, tras lo cual se dirigió al presidencial Palacio de Planalto.
Desde ese lugar dará un mensaje al pueblo brasileño y recibirá el saludo de los jefes de Estado y de Gobierno y altos representantes de gobiernos que asistieron a los actos, entre ellos el canciller mexicano José Antonio Meade.
El ministro de Relaciones Exteriores de México, quien es portador de un mensaje de felicitaciones del presidente Enrique Peña Nieto a Rousseff, tiene una agenda de encuentros bilaterales en la capital brasileña.
Tras el saludo de las delegaciones extranjeras, la jefa de Estado brasileña, tomará juramento a sus 39 ministros de Estado y se tomará las fotografías oficiales de rigor.
El nuevo mandato de la primera mujer en llegar a la Presidencia brasileña elevará a 16 años el periodo del Partido de los Trabajadores (PT) en el poder en Brasil, tras los ocho años de Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), padrino político de Rousseff.
La jefa de Estado fue reelegida para un segundo mandato en octubre pasado en la campaña más disputada en los últimos años en Brasil y con una ventaja de escasos tres puntos porcentuales sobre el senador Aécio Neves, que prometió liderar una enérgica oposición en los próximos cuatro años.
Otros desafíos que esperan a la gobernante son el gigantesco escándalo de corrupción en la petrolera estatal Petrobras que puede salpicar a varios de sus alisados y un prometido y duro ajuste fiscal para enderezar la desacelerada economía, que este año tan sólo creció 0.14 %, según las últimas proyecciones de los economistas.
Los actos oficiales finalizarán con una recepción que ofrecerán Rousseff y Temer en el Palacio Itamaraty, sede de la cancillería brasileña, a los invitados especiales.
En paralelo, en la Explanada de los Tres Poderes, se realizará un espectáculo artístico masivo para los brasileños organizado por el gobernante Partido de los Trabajadores (PT).
A la ceremonia de investidura asisten los presidentes de Bolivia, Chile, Costa Rica, Paraguay, Uruguay y Venezuela, así como los vicepresidentes de China, Estados Unidos y Argentina -en esa orden los mayores socios comerciales de Brasil- y delegaciones de otros 70 países.
La única presidenta ausente entre los países del Mercosur fue la argentina Cristina Fernández, quien sufrió una fractura en un tobillo y envió en su lugar al vicepresidente Amado Boudou.
Unos cuatro mil agentes de las Fuerzas Armadas, las policías Federal, Civil y Militar, el Cuerpo de Bomberos y el Departamento de Tránsito del Distrito Federal se encuentran a cargo de la seguridad de los actos de toma de posesión.
AMN.MX/bhr
