Desata muerte de fiscal crisis política en Argentina

Desata muerte de fiscal crisis política en Argentina

 

El fiscal Alberto Nisman

BUENOS AIRES, 19 de enero (Al Momento Noticias).- El fiscal Alberto Nisman, quien estaba a cargo de la investigación por el atantado de la AMIA, fue encontrado muerto el domingo en su departamento, un día antes de que declarara sobre un supuesto pacto del gobierno para dejar libres a los iraníes acusados del ataque.

Las primeras informaciones señalan que el fiscal tenía un disparo en la cabeza de un revólver de pequeño calibre. Sobre su escritorio estaba la documentación que el fiscal iba a presentar este lunes ante diputados. La confirmación de la muerte la dio el juez que intervino en la causa, Manuel De Campos, y las primeras hipótesis hablaban de un “supuesto suicidio”.

Trascendió que el cuerpo de Nisman fue encontrado sin vida en el baño de su departamento ubicado en la Torre Le Parc, en Puerto Madero, aparentemente dentro de la bañadera.

“El fiscal Nisman ha fallecido. No podemos adelantar pronóstico de la causa de muerte, pero fue por un disparo de arma de fuego”, declaró la fiscal Viviana Fein, quien se hará cargo del caso.

La funcionaria argentina indicó además: “Puedo confirmar que fue hallada un arma calibre 22″.

El fiscal tenía asignados para su protección a diez efectivos de la Policía Federal. Ellos informaron que el viernes lo dejaron en su casa y el sábado no salió en todo el día. Nisman les había pedido que lo fueran a buscar el domingo.

Cuando llegaron al departamento, la custodia no obtuvo respuesta, y al no encontrar a Nisman, llamaron a su madre, quien fue la que ingresó al departamento y halló el cuerpo.

Niesman debía prestar testimonio esta tarde en la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados por su denuncia contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y varios miembros de su gobierno por un supuesto plan para encubrir a los iraníes acusados de participar en el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) ocurrido en 1994, en el que murieron 85 personas.

La muerte del fiscal desató una crisis política y un clima de incertidumbre por el futuro que tendrá la investigación.

Hace solo cinco días, Alberto Nisman provocó un escándalo al acusar a la presidenta de haber negociado la impunidad con los terroristas.

Nisman, de 51 años, imputó a Fernández de Kirchner, al canciller Timerman y a los dirigentes sociales Luis D’Elía y Fernando Esteche, y aseguró que este lunes presentaría pruebas ante la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados.

La versión del fiscal era que la presidenta les ofreció impunidad a los iraníes para reanudar las relaciones comerciales bilaterales e intercambiar petróleo por granos argentinos.

También aseguró que la maniobra culminó con el Memorando de Entendimiento que Argentina e Irán firmaron en 2013 y a través del cual la república islámica se comprometió a permitir que los imputados fueran interrogados en Teherán, cosa que finalmente jamás ocurrió.

Nisman añadió que Argentina le ofreció a Irán, en negociaciones ocultas, eliminar la “alerta roja” de Interpol que pesa sobre los iraníes acusados del ataque a la AMIA, lo que tampoco sucedió porque la orden de detención siempre estuvo vigente.

Los familiares de las víctimas de la AMIA cuestionaron a Nisman, quien fue nombrado fiscal de la causa en 2005 por el fallecido ex presidente Néstor Kirchner, aunque años después los cables de Wikileaks revelaron que era un asiduo visitante e informante de la embajada de Estados Unidos en Argentina.

La propia Interpol aseguró que Nisman mentía, ya que el gobierno argentino nunca sugirió levantar las “alertas rojas” en contra de los iraníes, aunque el fiscal insistió en que tenía como pruebas escuchas telefónicas.

En tanto, el juez Ariel Lijo ordenó resguardar las supuestas pruebas con las que el fallecido fiscal acusó a la presidenta.

El juez, quien ya procesó al vicepresidente Amado Boudou por corrupción, decidió que los expedientes de Nisman sean protegidos para continuar con la investigación de un caso que ha conmocionado al país, por el nivel de la acusación contra la presidenta y por la repentina muerte del fiscal que la imputó.

AMN.MX/bhr