Maduro nombra “alcaldes paralelos” en municipios que la oposición ganó

Maduro nombra “alcaldes paralelos” en municipios que la oposición ganó

 

CARACAS, 10 de diciembre (Al Momento Noticias).- A punto de cumplir 15 años en el poder, a la autodenominada revolución bolivariana se le hace cada vez más difícil compartir el país. El presidente Nicolás Maduro viene enviando señales inequívocas de ello desde la noche del domingo, al cierre de las elecciones municipales que ese día se celebraron en Venezuela.

El mandatario definió varias condiciones que los nuevos alcaldes electos por el voto popular de entre las filas de oposición -77 de un total de 335 municipios en liza- deberán cumplir para contar con la colaboración del Gobierno central. De no hacerlo, no solo se quedarán sin recursos, sino que, según juró Maduro, “yo los mandaré al ostracismo de la historia”.

Pero en algunos casos, el sucesor de Hugo Chávez ni siquiera ha esperado para conocer la disposición de los interpelados para adecuarse a esos parámetros.

Son casos como los de la Alcaldía Mayor de Caracas, obtenida por el reelecto Antonio Ledezma, opositor de tendencia socialdemócrata; y de Carlos Ocariz, también ratificado en la alcaldía del municipio Sucre – al este de la capital venezolana – y parte del partido Primero Justicia (centroderecha). Para ambos funcionarios, Maduro ha nombrado un avatar que rivalizará con los alcaldes en funciones por el control de los recursos. Y en ambos casos, además, los designados a dedo han sido los candidatos chavistas que perdieron las votaciones en sus respectivas jurisdicciones.

Fuentes cercanas al chavismo anticipan que figuras similares podrían ser oficializadas en los próximos días para algunas plazas valiosas que la oposición obtuvo en las elecciones municipales, como Maracaibo – la segunda ciudad del país – o Barinas, terruño de la familia Chávez.

Pero Maduro advirtió a todos los alcaldes opositores que solo trabajará con aquellos que, en primer lugar, lo reconozcan explícitamente como presidente de la República y, en segundo lugar, acuerden aplicar en sus ámbitos municipales el llamado Plan de la Patria, el programa de acción que Hugo Chávez usó para su campaña presidencial –la última que protagonizó- para las elecciones de octubre de 2012.

El primer requisito busca escindir las filas opositoras. En abril de 2013, el candidato opositor Capriles Radonski se negó a reconocer el triunfo de Maduro en las elecciones presidenciales donde se votó al sucesor de Chávez. La impugnación de ese resultado, que recorrió todas las instancias de la justicia local y actualmente cursa ante el sistema interamericano, sigue vigente. Pedir que se reconozca de manera abierta al presidente -“el primero chavista y obrero”, como a Maduro le gusta definirse- equivale a exigir a los alcaldes la renuncia a este punto de honor de la oposición.

AMN.MX/fm