
MADRID, 21 de abril (Al Momento Noticias).- La escritora mexicana Elena Poniatowska aseguró que recibir el Premio Cervantes 2013 “es broche de oro a una vida dedicada a la escritura en la mañana, al mediodía, en la tarde y en la noche”.
En rueda de prensa con motivo del Premio que recibirá el próximo miércoles de manos de los reyes de España, explicó que a sus casi 82 años de edad, ha supuesto una enorme sorpresa y que su discurso en la ceremonia hablará “de América Latina y su gente”.
En el encuentro en la Biblioteca Nacional recordó al recientemente fallecido Gabriel García Márquez y afirmó que “es en sí mismo el monumento de Bellas Artes de México”, y los mexicanos tienen en él a un escritor amado.
La autora de “La noche de Tlatelolco” tuvo palabras de recuerdo para el recientemente fallecido Premio Nobel de Literatura 1982.
“Lo hecho por García Márquez para América Latina es único, porque la echó a volar, hizo despegar a América Latina, así como Remedios La Bella se va volando (en “Cien años de soledad” ), es en cierta forma lo que hizo Gabo”, manifestó.
“Fue darle alas que antes no tenía, y hacer que volara por el mundo, siendo traducido en sus libros y amado por todos los idiomas, es un autor que cuando el lector cierra el libro sabe que lo ama para siempre”, subrayó.
Al referirse al poeta José Emilio Pacheco, quien falleció en enero pasado, dijo que “fue un amigo extraordinario desde joven, fue un gran periodista cultural, una buena persona, culto y una gran fuente de información”.
Recordó cuando ambos trabajaron en el suplemento “México en la cultura” y Pacheco era corrector de estilo, pero además será recordado por los jóvenes mexicanos por su libro “Batallas en el desierto”, que es un libro “de la nostalgia, del pasado, de una ciudad que ya no existe”.
“Fue una buena persona, muy culto, traductor de muchos otros escritores. Su pérdida para México es un agujero negro, como los que están en el cielo, eso nos dejó, él deja una pérdida inmensa”, añadió.
La escritora mexicana recordó también el día en que recibió la noticia de que era ganadora del Cervantes y narró que en un principio no comprendía la noticia, y que fue hasta que llegaron los periodistas a su casa de México cuando comenzó a comprender la importancia que tiene.
Acompañada del secretario de Estado español de Cultura, José María Lasalle, expuso que además será la primera mujer que ofrecerá un discurso en el púlpito del Paraninfo de la Universidad Alcalá de Henares en esta ceremonia: “procuraré no caerme”, dijo la escritora.
Recordó que Ana María Matute (Premio 2010) dio discurso en silla de ruedas, María Zambrano (Premio 1988) no acudió a la ceremonia por enfermedad y la cubana Dulce María Loynaz (Premio 1992) no pudo asistir y otra persona habló por ella.
“Esto supone un honor inmerecido, sorpresivo, aún me marea, no sé donde estoy y es un compromiso para que en años que sigan hacer libros que justifiquen este premio. Es también una apertura a las mujeres, porque hay muchas mujeres que lo merecían antes que yo”, aseguró.
La autora refirió que antes de ella hay casos de escritoras mexicanas como Rosario Castellanos, Elena Garro, María Puga, o más jóvenes como Ángeles Mastretta, “hay muchas escritoras que deben aparecer mejor que yo”.
Poniatowska, quien estuvo acompañada por familiares y amigos, confesó que hizo un proyecto de discurso sobre Cervantes, pero que su amiga Martha Lamas le sugirió “hacer mejor algo sobre lo que soy y he hecho”.
“Va a ser de todo lo que tiene que ver con América Latina y de la gente, la mayoría que sólo caminan a pie”, señaló.
Abundó que en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes, como es tradición con los escritores premiados, dejará un legado y el suyo consistirá en ediciones, la primera y la última de “La noche de Tlatelolco”, así como un manuscrito en papel revolución.
A ello, agregará una pulsera de fierro con el nombre de su padre Jean Joseph Poniatowsky, oficial que participó en la guerra, y al que quiere rendirle un homenaje “a un tipazo que fue medio polaco, medio francés y medio gringo, era sentimental, tocaba bien el piano y me fabricó”.
Puntualizó que para la ceremonia del miércoles vestirá un traje indígena de colores rojo y amarillo, que le dieron en una visita en Juchitán, Oaxaca, el cual prometió portar ese día.
Asimismo, Poniatowska también sobre periodismo y aseguró que en México muchos periodistas “viven situaciones duras y terribles, porque México es el país más peligroso del mundo para los periodistas”.
Recordó que muchos han muerto, principalmente en la frontera norte donde hay problemas ligados al narcotráfico.
“El periodista en América Latina es muy distinto, porque la realidad entra en la casa, te ahorca, es difícil que estés escribiendo en tu casa lo que te interesa cuando afuera suceden cosas que jalan, la gente entra en tu casa, te ve en todo momento”, mencionó.
“Se hace un periodismo de adentro para afuera, no al revés, y en general es de indignación y de denuncia, y los periodistas en México si han cumplido con eso. El compromiso del periodista es con grandes y nobles causas; uno no puede ser amanuense de un empresario, eso es una manera de venderse bastante horripilante”, dijo.
AMN.MX/bhr
