La Espinita
Andy S. K. Brown*
Rompimientos en Morena
Morelos, entidad mortífera
Mazatlán: ¿Y la inteligencia?
¡Que nadie se meta! ¡Por favor, que no haya quien intente meterlos en paz! ¡Solitos se están dando en la madre!... y eso redundará en beneficio del país que, aunque sea poco a poco, se irá deshaciendo de ellos.
Le platico hoy de los morenistas que no resultaron agraciados por “el dedo del señor de Macuspana” en su adelantadísima nominación como candidatos del Movimiento de Resentidos y Narcos (Morena) a gubernaturas estatales.
Primero en saltar y despotricar fue el mochiteco Gerardo Vargas, reconocido opositor de Rubén Rocha Moya, a quien desplazó Imelda Marcos en Sinaloa. Ahora ella mudó su papel al de anti-rochista de conveniencia.
Tras una prolongada pausa, “destapó” a otra de las candidatas de AMLO, Beatriz Mojica, en Guerrero, lo que enfureció a la acapulqueña Abelina López, quien ya anunció la derrota de su correligionaria con una frase de Gabriel García Marquez: “crónica de una muerte anunciada”, dijo.
Pero tanto a Vargas como a Abelina les taparon la boca rápidamente con gruesos expedientes que, de seguir con sus rabietas –lo que harán bajo la mesa, pues lo “enchilado” no se les va a quitar muy pronto-- se podrían judicializar.
Estos conatos de rompimientos políticos definen la tensión actual entre el discurso oficial de unidad y las señales de competencia de poder.
Porque mientras la señora Claudia Sheinbaum, a quien nadie le hace caso, niega divisiones internas o rupturas con AMLO, analistas y opositores señalan reacomodos de mando y fricciones rumbo a las elecciones de 2027.
Estos visos de rompimientos alcanzan también a las administraciones locales, por lo que ante el desgaste de los gabinetes estatales y la pelea por puestos amenazan las victorias del obradorato en 2027.
¡Que nadie los separe! ¡Dejen que se den en la madre!
* * *
Desde que “llegaron todas” en la Universidad Autónoma de Morelos se han registrado cinco feminicidios.
En abril de 2025 Aylin Rodríguez Fernández, estudiante de Sicología fue la primera.
su asesino fue detenido y está vinculado a proceso.
Le siguió Kimberly Joselin Ramos Beltrán, estudiante de Contaduría, desaparecida en febrero y hallada muerta en marzo de 2026.
Luego se conoció que Karol Toledo Gómez, estudiante de 18 años, había sido hallada sin vida en marzo de 2026 en Coatetelco.
Michelle Itzayana Fuentes, alumna de bachillerato, de 15 años, desaparecida en mayo y hallada en junio de 2026.
Vino ahora Claudia Tacoronte, estudiante española de intercambio de la Universidad de Granada, asesinada apenas el fin de semana.
Todos estos casos han sido muy mediáticos y generaron protestas masivas y la toma del campus Chamilpa, al norte de Cuernavaca, durante meses.
Pero ¿qué sucede con las que quizá sean decenas de mujeres asesinadas en este mismo lapso y que no pasan más adelante de la página de nota roja?
En Morelos, pese a tener una gobernadora, Margarita –no me acuerdo qué más-- y en el país una presidente “con A de mujer”, se presentan altos índices de violencia feminicida e inseguridad general.
A este ritmo, no llegarán todas al 2030.
* * *
De tan recalentada, la receta que el gabinete de (inseguridad) que comanda “El Batman” García, ya se echó a perder.
Contiene un solo ingrediente: envío masivo de tropas a las ciudades en donde se dan hechos violentos.
No hay necesidad de batirlos, ya llegan revueltos con los criminales que se enrolaron en el Ejército y/o en la Guardia Nacional.
Hace unas semanas enviaron a Sinaloa a un mil 800 elementos adicionales para resguardar la seguridad en Culiacán, en las carreteras y en Mazatlán.
De nada sirvió. Este lunes, Mazatlán sufrió una jornada de cinco homicidios registrados, entre ellos el de un ciudadano estadounidense.
¿Y qué cree usted que ante ello hizo el gobiernito federal?
Pues aplicó el “pan con lo mismo”: Envió a mil 800 elementos más para reforzar la seguridad en ese destino turístico.
“El Batman” García presume a cada rato un nuevo y quizá más eficaz ingrediente, pero no lo añade a la ya muy sobada y pésima receta: la inteligencia o, en lenguaje llano, el espionaje entre los delincuentes para adelantarse a sus planes y evitar tragedias.
Inútil ya resulta enfrentar al crimen a posteriori. Pues además les avisan que “allá van”, dándoles el tiempo suficiente para fugarse o esconderse.
Da la impresión, entonces, de que en el gabinetito de (in)seguridad están desempeñando, eso sí muy bien, el papel del “policía chino”.
¿No cree usted?
@AndySKBrown1
*Pseudónimo bajo el que se redactan informaciones comprobadas que son enviadas por lectores y colaboradores del portal Índice Político.
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