El cazador de Cecil es el estadounidense Walter James Palmer

El cazador de Cecil es el estadounidense Walter James Palmer

 

Zimbabwe logró la captura de dos de los acompañantes del cazador que hasta el momento permanece prófugo

ZIMBABWE, 28 de julio (Al Momento Noticias).-  El cazador del león Cecil ya tiene nombre: Walter James Palmer. El autor de la muerte del felino más famoso de la reserva nacional de Hwange es un ciudadano de Minneapolis, Estados Unidos. De esta manera, se descarta la afirmación hecha hace algunos días sobre la presunta nacionalidad española de este aficionado a la cinegética.

De acuerdo con el diario británico The Telegraph, “Cecil” era una de las especies estrella de la reserva Hwange, y fue encontrado muerto el pasado 1 de julio, lo que causó indignación entre asociaciones protectoras de animales y visitantes debido a que murió cazado de forma ilegal.

Al principio las autoridades del país africano creyeron que el cazador era de origen español. Zimbabwe logró la captura de dos de los acompañantes del cazador que hasta el momento permanece prófugo y pagó 50 mil dólares para que le facilitaran acercarse al animal.

Dentista en activo desde hace más de 27 años, Palmer dirige una clínica en Bloomington que ostenta como lema “Una buena sonrisa lo dice todo”. Cazador aficionado pagó 50 mil dólares por matar a Cecil. Lo hizo con arco y flecha, sin terminar con la vida del animal en el primer disparo. El felino estuvo desangrándose toda la noche hasta que, por la mañana fue decapitado y desprovisto de su áurea piel.

Durante su “hazaña”, el dentista estadounidense estuvo acompañado por el responsable del safari. Para cazar a Cecil, usaron como cebo un animal muerto. Al olor de este, el felino no dudó en ir a devorarlo pero, en lugar de un suculento manjar, el padre de siete cachorros y líder de una manada de tres leonas encontró la muerte. La tristeza de los colectivos protectores de fauna y de los amantes de los animales no se hizo esperar: la noticia corrió como la pólvora.

“El doctor Walter Palmer se esfuerza en crear sonrisas deslumbrantes que complementan las características únicas de cada individuo”, puede leerse en uno de los perfiles que informan de la actividad profesional del cazador. “Me interesé por la odontología cosmética por el aspecto artístico que suponía la misma y, debido a los últimos avances tecnológicos, sigo siendo un apasionado de ella”, explica el propio Palmer en una web que recoge su experiencia laboral.

En su lista de animales cazados, Walter James Palmer incluye osos polares, rinocerontes, bisontes, osos pardos y pumas.

El diario The Telegraph publicó declaraciones de uno de los acompañantes que ayudó a matar al león, que afirma que la nacionalidad de su cliente era norteamericana.

“Era un magnífico león, maduro. No sabíamos que era tan conocido. Tenía licencia para que mi cliente disparase con un arco y flecha en el lugar donde se cazó”, agregó la fuente.

Las investigaciones oficiales revelaron que para lograr el asesinato, los cazadores previamente destruyeron el collar de geolocalización, engañaron al león y lo sacaron del parque, para lo que usaron un animal muerto como cebo.

Los animales no pueden ser asesinados dentro de los límites del parque. Después de matarlo, a “Cecil” le cortaron la cabeza y le quitaron la piel.

“Le dispararon por la noche con arco y flechas para no hacer ruido y estuvo desangrándose dos días hasta que lo remataron con rifles por la mañana. Podría considerarse una caza furtiva”, dijeron los activistas Luis y CJ Muñoz al diario español El Correo.

Los activistas detallan que sumado a la muerte del ejemplar de 13 años de edad, también morirán los siete cachorros de la manada de “Cecil”, debido a que los leones que se intenten imponer como el nuevo macho, los matarán para obligar a las hembras a procrear de nuevo.

Cecil llevaba puesto, desde 1999, un collar GPS sufragado por la Universidad de Oxford que ayudaba a la organización conservacionista Hwange Lion Research a conocer sus hábitos.El dispositivo fue encontrado roto y separado del que fue su portador durante casi 15 años. Los turistas ya no podrán fotografiar al león más grande de la región de Zimbabue donde vivía, pero el recuerdo del verdadero “rey de Hwange” seguirá vivo por mucho tiempo.

AMN.MX/fm