
Nosotros, al igual que Locke, hemos vivido dos grandes momentos en la historia contemporánea de este país: la salida del poder del partido único y su regreso doce años después. Pero la sociedad actual, la sociedad que vivimos y con la que convivimos, debe ser más activa, pensante y exigente. No sirve la sociedad que salió a escena aquel 02 de julio del año 2000 cuando se entregó sin condición al ignorante con botas a cambio de la expresión “no nos falles”.
No sirve para los tiempos que vivimos, una sociedad que solo derrota al gigante hegemónico hecho partido de Estado y que se va a su casa a contemplar en la televisión su triunfo. Trece años después es necesario una sociedad activa, vigilante, crítica y propositiva. Que no se limite a las calles, sino que aproveche la web 2.0.
Una sociedad que vigile el desempeño de los partidos políticos –entidades de interés público- de sus dirigentes, de los funcionarios públicos, de sus representantes populares y de la autoridad judicial. Una sociedad que siendo vigilante evite escándalos como los del IFE o del IFAI; o que retire de una vez por todas a personajes como el niño verde o a presentadores de noticias como López Dóriga.
El tipo de sociedad que necesitamos para construir un mejor país, es como el que describí líneas atrás. Más activa y menos emotiva, más informada y menos manipulada. ¿Están dispuestos a participar y construirla? Yo sí.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
