LOS SEÑORES DE LA INFORMACIÓN

LOS SEÑORES DE LA INFORMACIÓN

 

La televisión (…) es una dictadura de la incultura y de la degradación; si sigue así, estamos abocados al suicidio.
Joaquín Leguina

Como si regresáramos el tiempo 30 años y encendiéramos la radio, la tv u hojeáramos algunos periódicos para “informarnos” de lo que ocurre en las campañas electorales,  observamos como la información no se crea ni se destruye, simplemente se transforma, se administra, se prescribe.

Los señores de la información, esos presentadores de noticias que muchos mexicanos ven por la noche, escuchan por la mañana o leen por el día. Se han reservado para si la determinación de querer decirles a los mexicanos lo que ellos quieren que los mexicanos sepan, conozcan, consuman.

Estos señores de la información tiene la capacidad de determinar que, a que hora y como deben de informar a los ciudadanos de una noticia, ellos son –eso piensan- los que tienen la libertad de coartar nuestro derechos a la información.

Eso ocurrió con la visita del priísta Enrique PeNa Nieto, a la Universidad Iberoamericana, el ejercicio de libertad para manifestar las ideas, el escenario de repudio, de molestia, de hartazgo, no tuvo amenaza, no tuvo control.

Las palabras de bienvenida de los estudiantes de la Ibero al candidato fueron: “La Ibero no te quiere” “fuera, fuera” “asesino”, “Atenco no se olvida”. Ya en el auditorio, a PeNa Nieto se le dejo exponer su texto e intento responder las preguntas que los estudiantes le hicieron.

Acompañado de su sequito de ectivista, vestidos de rojo y con pancartas a su favor, Enrique olvido por momentos el escenario de bienvenida. Pero al terminar y salir del auditorio volvió a encontrarse con la realidad: los universitarios no lo quieren.

Por la noche, López Doriga informó de una realidad diferente. La nota presenta una imagen sin sonido, la voz del reportero es quien describe lo ocurrido y comenta: “(…) a su llegada, un grupo de jóvenes lo recibió con gritos de rechazo”. Luego la nota describe lo que PeNa Nieto hizo en la Ibero, y la forma casi triunfal en que respondió los cuestionamientos.

Al día siguiente, la Organización Editorial Mexicana ordenó publicar en todos sus periódicos del país, la nota siguiente en primera plana: “Éxito de Peña en la Ibero pese a intento orquestado de boicot”. La nota de Carlos Lara Moreno sostiene sobre PeNa Nieto: “…acudió a la institución para saldar su compromiso de estar de cara ante los alumnos, a sabiendas de que le esperaba una comunidad estudiantil diversa, y de la existencia de un grupo previamente organizado para increparlo por ser priísta”.

En radio las historias fueron similares, presentar una historia diferente, incluir una versión ad hoc al candidato priísta. Los señores de la información determinaron que su candidato es PeNa Nieto, que con él volverán al tiempo de bonanza de años pasados, que no importa regresar al pasado corrupto si se reciben beneficios de sus operadores.

Pero al igual que hace 30 años la responsabilidad cívica de muchos mexicanos toma protagonismo, en aquellos tiempos en uso de “radio bemba”, del volante, o de la llamada telefónica eran el instrumento con el que se convocaba a manifestarse por el derecho a la información afuera de televisa.

Hoy los universitarios del DF harán lo propio; sus instrumentos de difusión no provienen ya de un impreso del mimeógrafo sino de un mensaje en Twitter o Facebook, cuyo origen es una laptop, computadora e informando en tiempo real desde un smartphone.

Hoy 30 años después la gente vuelve a pedirle al monstro televiso que no mienta, que no engañe, que no manipule. Pero hoy a diferencia de hace 30 años, la televisora ha quedado rebasada. Las redes sociales y de comunicación se han impuesto y llegaron para quedarse, allí los señores de la información no tienen control. Y no permitiremos que lo tengan. ¿Ustedes si? La cita es hoy a las 11 de la mañana. La manifestación nacional el 23 de mayo.

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

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