
Mundo animal: por escuchar a la serpiente le quedó mal al peje
Difícil creer la versión de la diputada local Eva Cadena: recibió medio millón de pesos en efectivo, de alguien que no conocía, de ‘buena fe’, luego, al darse cuenta de su pifia, se los devolvió ¿cómo le hizo sino sabía de quién se trataba?
Complejo resulta dar el beneficio de la duda a una representante popular, cuyo principal trabajo es legislar para crear leyes ¿acaso ignora que la entrega de una cantidad de tal magnitud debe hacerse, para evitar suspicacias, por medio de una transferencia bancaria?...hay que cumplir con Lolita.
Inaceptable suponer que todo se resuelve con un: no se vuelve a repetir.
Inviable justificar que todo se debe a un complot y/o un ‘cuatro’ de la mafia del poder, hay que reconocer los errores para no volver a repetirlos.
En México, el juego de la política lo gana el que da más ‘golpes’ sin que lo vea el ‘arbitro’, no es ninguna novedad, por ello, como dice la máxima: el que no quiere ver fantasmas que no salga de noche.
Por lo general, la autoridad moral no se adquiere por acusar al otro, sino por evitar ser señalado.
Si la señora Cadena ‘mordió el anzuelo’ fue torpeza de su parte, no mérito de los pescadores.
No nos hagamos bolas: la pureza electoral concluyó el día en que Eva y Adán comieron del fruto del árbol prohibido…que les llegó por medio de una despensa de Sedesol.
Moraleja: si alguien te ofrece medio millón de pesos antes de hacer cualquier cosa, consúltalo a quien más confianza le tengas, aunque luego digas que no lo conoces.
