En tierra de gobiernos corruptos, el Big Brother es tuerto
El programa insignia en materia de seguridad pública del bienio de Miguel Ángel Yunes Linares, fue la instalación de seis mil 476 cámaras de video vigilancia en las ciudades con mayores índices de delincuencia.
De acuerdo a lo ofrecido por Yunes en octubre de 2017, los artefactos serían colocados en “seis regiones del estado: Pánuco con 404 cámaras; Poza Rica, mil 136; Xalapa, dos mil 052; Veracruz, mil 900; Córdoba, 700, y Coatzacoalcos, mil 084”.
El ex gobernador agregó que la inversión sería de 700 millones de pesos y la empresa designada fue Comtelsat, misma que había sido inhabilitada por la SFP en 2014. En teoría, empezarían a funcionar en enero de 2018. Sin embargo, en octubre de ese año, el todavía mandatario, anunció el aplazamiento de la entrega y entrada en servicio del sistema.
Lo más grave del asunto, es que hasta marzo de 2019 nada más se habrían instalado mil 324 aparatos, de los cuales sólo sirven 695.
Este es un tema en el que el gobierno de Cuitláhuac García Jiménez, debe llegar a fondo con un objetivo fundamental: castigar a los culpables del estropicio. Lo anterior implica, que no se comentan errores en el debido proceso que den paso a la impunidad.
Señor gobernador: no más ‘curva de aprendizaje’, encargue la investigación a los expertos.
La insoslayable brevedad/Javier Roldán Dávila
